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Home arrow Entrevistas arrow Entrevistas/15. Entrevista al señor José Martínez y a su esposa, la profesora Griselda Ramírez
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Entrevistas/15

 


ENTREVISTA AL SEÑOR JOSÉ MARTÍNEZ

Y A SU ESPOSA, LA

PROFESORA GRISELDA RAMÍREZ



*  José, ¿puede contar su historia y c
ómo entró en este Movimiento?

Nací en Tacuatí. A los cuatro años perdí a mi madre, y, por eso, fui criado por una familia ajena de Horqueta. Cuando tenía veinte años, me trasladé a la Capital. Soy herrero y tengo dos hijos, quienes están estudiando en Asunción. Gracias a Dios, podemos costear los estudios de nuestros hijos: no todos aquí tienen esta oportunidad.


*  ¿Cómo se acerc
ó al Movimiento campesino?

Mi hermana, quien ya estaba censada aquí en Tacuatí en la "Comisión vecinal por la  tierra", me habló del Movimiento y me invitó a participar.

Me escribí con otro hermano. Esto me interesó porque creo que es muy útil poseer un pedazo de tierra. Un trabajador como yo no tiene ningún seguro social, por lo tanto, debe pensar en su jubilación y en la posibilidad de tener una granja.

Por este motivo, hablé con mi esposa, nos pusimos de acuerdo y entonces me trasladé acá. Ha pasado un año desde mi vuelta a Tacuatí.

Para mantener fuerte nuestro matrimonio y la unidad en la familia, de vez en cuando, viajo a la Capital.

En el fondo, mi objetivo es poseer una parcela de tierra para disfrutar de una vida tranquila, en el futuro.

*  ¿Qué opina del encuentro que se ha realizado con Emilio, en la parroquia?

He sacado la conclusión de que hubo puntos muy positivos, y otros que no me han parecido tan buenos, que, sin embargo, dialogando se pueden corregir. Ha sido muy positivo el encuentro en sí, la manera en que Emilio nos ha dado el apoyo; el punto negativo es que el encuentro ha durado poco y habría podido ser una reunión con más gente. Éramos muy pocos.

*  No se preocupe, tendremos la oportunidad de organizar otro encuentro con todos los integrantes de la "Comisión vecinal por la tierra".

***

Griselda ¿puede contar también usted su historia?

Soy la esposa de José y vivo en Asunción. Soy docente, enseño Diseño y Arte Plástica en un Instituto Superior. Cuando mi cuñada nos comunicó la posibilidad de poseer un pedazo de tierra y de censarnos, yo y mi marido aceptamos.

Él participaba esporádicamente en las reuniones, luego decidimos que se mudara aquí para participar en la lucha.

¿Por qué se censó en esta Comisión?

En el Paraguay, principalmente en Asunción, la vida es muy cara. Uno tiene que trabajar día por día, y lo que gana le alcanza solamente para comer y pagar las pequeñas cuentas. Además, hay mucha contaminación ambiental. Los productos están totalmente contaminados. Por esto, hemos dialogado en familia sacando la conclusión de que es muy bueno tener una parcela de tierra para cultivar nuestros productos. Es también una oportunidad para mantener la salud de toda la familia. Por esto, yo  apoyo a mi marido que reside aquí.

¿Qué obstáculos encontró?

El de la separación fue la dificultad más grande. A pesar de que tratamos de encontrarnos o en Asunción o en Tacuatí, sin embargo, hay siempre una lejanía que sobrellevar. Gracias a Dios, nuestro matrimonio es fuerte: el 23 de diciembre cumplimos 25 años de casados, y seguimos juntos en esta lucha por la tierra.

Seguramente, cuando me jubile, vendré a vivir aquí con mi marido.

¿Qué opina de la reunión que realizaron con Emilio algunos campesinos que pertenecen al Movimiento?

Yo no estuve en aquella reunión, sin embargo, me parece muy positivo que la Iglesia apoye estos temas sociales y se interese de los mismos. Veo la miseria de la gente de acá y sé que irse a la carpa, estar presentes en las reuniones que se realizan,  acompañar constantemente a los demás dejando un día de trabajo no es fácil, exige sacrificio.

La gente, a pesar de la pobreza, lucha por un pedazo de tierra, porque espera poderla cultivar para asegurar un futuro mejor a sus hijos.

Son muchos los extranjeros que poseen grandes extensiones de tierra, porque pueden gastar una inmensa cantidad de dinero. Mientras que, para los pobladores que han nacido en Tacuatí, es muy arduo acceder a una finca, por la política económica que el Estado lleva adelante, y porque no hay apoyo para facilitar la solución del problema de la reforma agraria. Es necesario estar constantemente detrás de los poderes políticos, para conseguir algo. Es una lucha social muy fuerte.

(A cargo de Maria Laura Rossi)




22/01/2012

 

Sitio de la Comunidad misionera Redemptor hominis