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Entrevistas/2

 


Una verdadera capacidad crítica 


Entrevistas


Las publicaciones del
Centro de Estudios Redemptor hominis alcanzan a un público vasto y heterogéneo. Presentamos una entrevista a dos periodistas, que presentan un breve cuadro del contexto en el cual nuestros textos se insertan, y a uno de los tantos párrocos que cada año nos acogen en sus parroquias, para ofrecer a muchas personas instrumentos útiles para el ahondamiento en su fe.


Dr. CARLOS MARTINI

(Politólogo y comunicador social)

* Varias veces usted ha presentado el material del P. Emilio Grasso, en su programa en Radio Caritas y también en televisión, en el Canal 13. ¿Qué interés suscita este tipo de publicaciones, para el Paraguay actual?

El país vive un proceso muy agudo de disgregación social. La gente cree poco en la actividad política. Los datos relativos a las últimas elecciones municipales indicaban que el 60% de losDr. Carlos Martini jóvenes, que habrían debido participar en ellas, se habían abstenido. Para nueve paraguayos de diez, todos los políticos son deshonestos y corruptos. Por lo tanto, hay una severísima crisis de confianza, más todavía por el espectáculo de fraude que los diferentes partidos políticos han ofrecido con sus elecciones internas. A esto se agrega la situación de pobreza, en que se encuentra la gran parte de la población. Esto demuestra que hay una democracia de escasa calidad. En este sentido, todo lo que sirve para crear una conciencia es importante.

El material producido por el Centro de Estudios Redemptor hominis es muy válido, porque ayuda a aumentar la conciencia cívica, a fin de que la gente, a través de un cambio de mentalidad, pueda participar y transformar esta situación.

Por eso, es esencial que estas publicaciones puedan alcanzar al mayor número de personas, a través de las diferentes organizaciones eclesiales, los centros educativos y las asociaciones juveniles, para que tengan resonancia y puedan ir más allá del individuo que las lee, para llegar a los lugares donde, discutiendo, se pueda desentrañar su contenido.

Muy frecuentemente, en sus escritos el autor pone el acento sobre el cambio que viene desde dentro. Aquí en el Paraguay, no se forman a ciudadanos, a fin de que este cambio pueda realizarse. Al contrario, preparamos a personas que repiten nociones transmitidas por el sistema educativo, sin una verdadera capacidad crítica, en un nivel muy bajo, y con un gran influjo de lo que pasa a través de los tradicionales medios de comunicación. Según un modelo internacional que, siguiendo a Juan Pablo II, llamo la globalización de la insolidaridad, creo que hay un vaciamiento interior, un proceso contrario a la búsqueda, que impide el cambio. Pienso que se está engendrando a una persona profundamente individualista, egoísta y narcisista, encerrada en sí misma; por eso, las reflexiones que ustedes publican pueden ser de válida ayuda en el Paraguay.

* ¿Cuál ha sido, para usted, el libro más interesante?

Son muchos, pero cito el que está más asociado con mi profesión: Firmeza y decisión. Fe y política en la perspectiva de los excluidos de la sociedad. En este, se pone en relación el tema de la política con el de la fe. Yo creo, en efecto, que cualquier comportamiento religioso que no está acompañado por la acción sirve poco. Es inútil tener mucha fe, si esta no se encuentra unida a un actuar consecuente.

En este sentido, el laico tiene que participar mucho más en la vida pública. En los últimos veinte años, él ha perdido su espacio de protagonista. Estos libros ayudan a descubrir su función específica en el mundo.

LIC. CARLOS R. TALAVERA
(Comunicador social)

* ¿En qué ocasión ha conocido al autor, y qué piensa de sus escritos?

Invité al P. Emilio al programa que estoy conduciendo en Radio Caritas: "Católicos en la vida pública". Pedí su presencia en un momento muy especial de un proceso político, ahora muchoLic. Carlos R. Talavera más avanzado, con vistas a las elecciones presidenciales de abril de 2008. Por una parte, había la candidatura de Mons. Fernando Lugo y, por otra, la tentativa de buscar la unidad en el interior de los partidos de oposición. Otro hecho que me empujó a invitarlo fue el evento, que acababa de concluirse, de la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Aparecida. Su libro, Firmeza y decisión. Fe y política en la perspectiva de los excluidos de la sociedad, que había leído, enfocaba las palabras que Benedicto XVI había pronunciado en Aparecida: "El campo propio de los laicos es el mundo vasto y complejo de la política". La entrevista que realizamos entonces fue centrada en la función de los laicos y de los religiosos en la sociedad.

El problema causado por la candidatura de Mons. Lugo, para mí, contribuía a crear todavía más confusión. Creo que el concepto principal de aquel momento era que se quería poner toda la confianza en la solución política, como si el conflicto que se encuentra en nuestra sociedad se pudiese solucionar exclusivamente a través de la vía política. En esta confusión general, el aporte del pensamiento del P. Emilio va en la línea de una clarificación de las funciones. Como el autor mismo escribe, "entre la cuestión cristológica y la respuesta política no hay confusión ni mutación, pero ni división o separación" (Firmeza y decisión, pág. 25 ).

Sobre este tema, hay en el Paraguay una enorme confusión. Releyendo los escritos del P. Emilio, me doy cuenta de que estos contribuyen a hacer una gran claridad. Por eso, deseo que su pensamiento, sus ideas se divulguen más, porque pienso que se conocen todavía de manera muy limitada. Si su pensamiento tuviese más difusión, marcaría una gran diferencia, tanto en el seno de la sociedad política, como en el interior de la misma Iglesia. Otro tema importante de la reflexión del P. Emilio, para mí, es el de la mediación. En efecto, siento un cierto temor cuando la gente pretende la aplicación mecánica de ciertos principios, sin tener en cuenta las circunstancias históricas, sociales y económicas. Me he dedicado mucho al periodismo, también económico, y me doy cuenta de que hay ignorancia y casi desconfianza en entender, con seriedad, la realidad económica. Hay muchos prejuicios y poco conocimiento, mientras que para comprender hay que entrar en este ámbito. Como el autor afirma, no se pueden usar categorías religiosas para hablar de fenómenos económicos, evitando así el esfuerzo y la fatiga de la búsqueda y del estudio. Me ha impresionado mucho la variedad de temas que el autor examina: la vida religiosa, la liturgia, la sexualidad, incluso la alimentación. También el tema concerniente a las "Pautas para la elaboración de un plan de pastoral", sobre cómo se realiza un plan pastoral, me parece muy importante.

Una de las primeras actividades que llevé adelante en la Conferencia Episcopal Paraguaya, en 1974-1975, fue el Plan de Pastoral Orgánica, que sigue siendo un elemento de referencia importante, en la Iglesia paraguaya. En aquel momento, a pesar de la poca experiencia que teníamos, queríamos partir de la realidad del país, reflexionando sobre temas no solo doctrinales, ni solo políticos. Era necesario buscar un equilibrio muy sutil, por la situación del régimen autoritario imperante. La encíclica Evangelii nuntiandi llegó como para confirmar la línea emprendida.

Las pistas que el P. Emilio nos ofrece, para la elaboración de un plan pastoral, creo que ayudan a evitar el desequilibrio entre una programación solo práctica y una solo espiritual. En esto, el autor tiene las ideas muy claras cuando afirma, citando al teólogo ruso Soloviev, que Dios salva amando, mientras que el Anticristo salva buscando hacer el bien, buscando dar solución a los problemas. Los planes pastorales, generalmente, corren el riesgo de transformarse solo en buenas intenciones y nada más.

P. ALBERTO PAREDA, SS. CC.

(Párroco de Santa Catalina, Archidiócesis de Asunción)

* Usted nos recibe, periódicamente, en su parroquia para la difusión del material de nuestro Centro de Estudios Redemptor hominis; ¿qué utilidad tiene esto, según su parecer, para la gente que, generalmente, no posee muchos instrumentos para enriquecer su propia cultura religiosa?

Pienso que es necesario formar a los laicos, a fin de que puedan ofrecer su testimonio, en el mundo y en la sociedad. La realidad es que el católico paraguayo tiene vergüenza de dar talP. Alberto Pareda, SS. CC. testimonio, por el escaso conocimiento que tiene. En efecto, es un hombre religiosamente rutinario; es bueno, solidario y reza, pero se detiene allí. Por eso, creo que los instrumentos que ayudan a formar a los laicos son importantes. Ante todo, a fin de que ellos sepan dar testimonio de su fe y su esperanza, y luego para que sean evangelizadores. Si pensamos en el tema de Aparecida: "Discípulos y Misioneros", tenemos que decir que el testimonio no se puede dar, si no se conoce la palabra de Dios. Por eso, acojo de buena gana la difusión de vuestras publicaciones, que tratan de temas fundamentales, y favorecen la formación permanente de los laicos.

* ¿Cree que los textos son un instrumento útil también para usted, para profundizar en su fe y desarrollar su misión de sacerdote?

Sí, me ayudan por el método usado en ellos, simple y muy cerca de la gente. En la reflexión de la semana, siempre utilizo algunos elementos que tomo de los temas tratados en los "Cuadernos de Pastoral", que ustedes proponen. En el Paraguay, se lee y se reflexiona poco, por eso, se tendría que hacer atractiva la lectura y fácil la reflexión. En este sentido, el material del Centro de Estudios Redemptor hominis ayuda mucho.

(A cargo de Maria Laura Rossi)
 


10/06/08

 

 

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