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Entrevistas/25    

 


donación y trasplante de órganos en el paraguay

 

Entrevista al Dr. Hugo Espinoza, Director del Instituto Nacional

de Ablación y Trasplante

 

 

* Dr. Hugo Espinoza, ¿cuáles son los mayores problemas que el Instituto Nacional de Ablación y Trasplantes (INAT) encuentra, con respecto a donación y trasplante de órganos? 

Nuestro Instituto tiene algunas dificultades particulares, porque está en un país en vía de desarrollo como es hoy el Paraguay, pero, en general, la problemática es la misma que se encuentra también en Italia, en España o en cualquier otro país. Es decir, cada día las indicaciones de trasplante de órganos son más crecientes. Esto implica el aumento de la necesidad de órganos. Es un problema universal, no resuelto.

Hay que partir de esta base, o sea, que la necesidad de órganos supera la disponibilidad de los mismos en todo el mundo, no se da abasto, en ningún lugar, ni en Italia, ni en los Estados Unidos, ni en el Paraguay; tampoco en España, que es el país líder en la donación de órganos, y ¿por qué? Primero, porque el órgano debe provenir de otro ser humano que, en general, ha fallecido en una modalidad a la que llamamos “muerte encefálica”; segundo, porque las indicaciones se han ampliado. Es decir, hay una lista de espera y algunas personas incluso fallecen mientras está esperando un órgano.

 En el Paraguay, todos somos “donantes presuntos”, en el momento de la muerte, según lo que establece la ley. Pero, no es que todos los que mueren pueden ser donantes. Además, como acabamos de decir, la donación depende de la causa de la muerte y de cómo uno muere. La muerte debe ocurrir en una secuencia dada a la que llamamos “muerte encefálica”. Primero, muere el cerebro y el tronco encefálico, después, el proceso de muerte se completa en el corazón, en los riñones, etc. Esta es la situación que nosotros aprovechamos. Es decir, la persona ya está científica y legalmente muerta, pero el proceso de muerte todavía no llegó a otros órganos. Esta corta ventana es la que aprovechamos para la ablación de órganos, como el corazón, los riñones, el hígado,etc.. Para obtener las córneas, que es un tejido, es diferente. Una persona puede morir como sea, en la secuencia que sea, y hay de seis a  ocho horas de tiempo, después del fallecimiento, para la extracción de la córnea.

También, hay que considerar el alto costo de la donación y trasplante (para la extracción del órgano, para su implantación y para el seguimiento posterior a la implantación). Es decir, una cosa es la donación gratuita y altruista del órgano, pero hay un costo operativo que es siempre importante  que se debe asumir. Sería un problema muy grave, si se considerara el trasplante solo en casos de personas que tienen recursos para pagar, y no para todos los pacientes, también los de escasos recursos deben tener las mismas posibilidades.

* ¿Cuáles son los resultados concretos del INAT sobre este problema?

Hoy por hoy, en nuestro país, desde el 2008, creemos que esta situación se ha solucionado, en el sentido de que todo el tratamiento está costeado por el Ministerio de Salud o por el Instituto de Previsión Social (IPS), pero solo el 20% de la población paraguaya aproximadamente tiene resguardo con IPS; el otro 80% no tiene cobertura, entonces, en cuestión de trasplante, es el Ministerio de Salud, a través del INAT, el que asume el gasto. Esta es una gran conquista en nuestro país, que se ha logrado recién desde el año 2008.

Antes, no había un programa sustentable y sostenible en el tiempo de parte del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSP y BS). Por eso, tenemos un logro muy importante. Porque el problema de la escasez de órganos es un problema mundial, no solo del Paraguay. En nuestro país, la problemática es especial en el sentido de que la donación cadavérica es relativamente reciente; antes, no se escuchaba mucho hablar sobre el tema, de la escasez de órganos y de trasplantes de órganos obtenidos de una persona fallecida, pero ahora, la cultura empieza a cambiar favorablemente.

 A pesar de esto, se dio un paso muy importante. La sociedad conoce el problema, y empieza a dar su apoyo de una manera cada vez más creciente; todo el mundo habla de la donación y del trasplante, y el Estado ha asumido la cuestión como su problema, a través del INAT, con un presupuesto específico.

Otro gran avance del INAT es, con relación a sus alianzas estratégicas con los sectores públicos o privados. Por eso, tenemos un arancel en estos procedimientos. Un trasplante de córnea cuesta 5 millones de guaraníes por cada caso. Un trasplante de riñón cuesta 62 millones y un trasplante de corazón, 150 millones. Es el precio que el INAT tiene consensuado y, sobre todo, es lo que se paga a las instituciones privadas con las cuales tiene convenio para hacer el trasplante. Si en algún momento se supere este monto, hay un compromiso social de estas empresas privadas y ellas mismas cubren el excedente.

* Un trasplante en el Paraguay ¿puede estar al alcance de todos? ¿Cuánto tiene que aportar el paciente o su familia?

De estos importes el paciente o su familia no paga nada. Si tiene cobertura con IPS, es este el que asume, en el resto de los casos lo asume el INAT (MSP); solo algunos análisis o estudios preliminares están a cargo de la familia. Asimismo, se otorga a los pacientes, en forma gratuita y de por vida, la medicación antirrechazo, que son pastillas que se consumen después del trasplante. Este es un beneficio extraordinario.

Un trasplante hoy puede estar al alcance de quien lo necesite de verdad. A una persona, por ejemplo, con grave problema de riñones, sobre todo si es niño o joven, se le indica el trasplante, para evitar la diálisis, que en el niño, presenta problemas importantes con consecuencias psicológicas, plantea dificultades en su crecimiento y aprendizaje, no pudiendo  ir a la escuela tan fácilmente, porque dos o tres veces a la semana tiene la diálisis por varias horas. Por eso, la indicación ha cambiado y se acepta la indicación de trasplante pre-diálisis. El trasplante no soluciona el problema de la muerte en el ser humano, pero hace el milagro de dar al paciente un tratamiento que le devuelve y le prolonga la vida y, desde luego, lo hace útil a la sociedad.

 Una persona sometida a un trasplante de riñón, de corazón, de córnea, etc., puede estudiar, aportar a su familia, aportar a su comunidad; o sea, que a alguien que estaba destinado ya a fallecer se le permite desarrollar una vida prácticamente normal, con todo el cuidado médico que requiera. Esta es la diferencia sustancial.

Muy a menudo, la lista de espera es larga, por eso, se decide la prioridad de quien necesite el trasplante, en base a criterios médicos universales. El primero de estos criterios es la edad: un niño, un joven tiene prioridad sobre la persona mayor. Después, esta la gravedad de la enfermedad. Cuanto más grave, más prioridad. Otro criterio esencial es la compatibilidad del grupo de sangre, el HLA y el Cross Match. Desde este año 2013, el MSP a través de su Laboratorio Central realiza estos análisis especializados

Por todo esto, es muy importante entender el progreso conseguido, en este sentido, en el Paraguay. Porque, si se trasplantara solamente a las personas que pueden pagar, se crearía una inequidad inaceptable. Solamente recibirían los órganos aquellos que pueden pagar su trasplante. Entonces, nadie estaría dispuesto a donar: ¿por qué debería donarse solo para  personas que pueden pagar?

* Según usted ¿qué se podría hacer, a nivel político, sanitario, religioso, para que crezca la conciencia y la cultura de la donación de órganos, y así también la posibilidad, para quien lo necesite, de pensar en un trasplante?

Este trabajo de crear conciencia y cultura de la donación y de los trasplantes es una tarea de todos: de los paraguayos y de los extranjeros que, como usted, viven en el país. Todas las legislaciones, la de Italia, de España, de Argentina, de Brasil, del Paraguay, apuntan a lo mismo, es decir, a que la necesidad de trasplante debe solucionarse en el país mismo.

 Por eso, todas las legislaciones prevén una lista de espera para sus ciudadanos o para los extranjeros radicados en el país, por lo menos, con dos años de radicación permanente. Es decir, que, si no existieran estos tipos de leyes, se implantaría lo que hoy se llama “turismo de trasplante”, que no está penalizado, pero está combatido y se considera una condición ética inaceptable.

Cada país debe hacer el esfuerzo de ser autosuficiente, en este sentido, y trabajar para sensibilizar cada vez más, sobre la donación de órganos. Lo importante es conseguir que más personas que estén en la lista de espera, puedan acceder al trasplante.

* De modo más específico, ¿qué podría hacer la Iglesia Católica en este trabajo de concientización?

Muchísimo. La Iglesia paraguaya, por lo menos, podría hacer mucho más. Me parece que debe ser mucho más enérgica y firme, en su tarea sobre la donación. Hasta ahora, no asumió tanto y no sensibilizó de forma clara. La Iglesia puede aportar más en este tema. ¿Cómo? Es muy sencillo, a mi juicio, pronunciándose a favor, porque la donación es un acto de amor, y lo dicen los documentos de Juan Pablo II, los de Benedicto XVI etc., que son muy elocuentes

 Ahora tenemos que considerar que la realidad de la donación y del trasplante es algo nuevo, y es normal que haya reticencias de la gente sobre este tema. El desconocimiento genera una serie de temores, pero esto forma parte de un proceso cultural. Muchas veces, en la fantasía de la gente se crean ideas falsas: fíjense, en un país en vía de desarrollo desconfían de las instituciones, de las personas. Es cierto que el INAT tiene mucha confiabilidad a nivel global, pero la desconfianza es algo propio de los paraguayos, así como de los italianos o de otro pueblo: dudan de sus autoridades.

El fenómeno es muy nuevo, pero nosotros creemos que hay también ideas fantasiosas que se pueden desmentir, rectificar, explicar, difundiendo el conocimiento y la verdadera cultura de la donación, también con su significado religioso cristiano.

Por eso, también la Iglesia tiene la función importante de aclarar las ideas o combatir las falsas teorías religiosas sobre la donación. Su rol es muy importante en el país.

(A cargo de Emanuela Furlanetto)

 

 

21/10/2013


 

Sitio de la Comunidad misionera Redemptor hominis