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   TRABAJO, DINERO, EUROPA, MIGRANTES:

ENTREVISTA A PAPA FRANCISCO/2

 

 

* El "Sole 24 Ore" como Radio 24 y la Agencia Radiocor Plus es el diario de la Confindustria, es decir, la organización de los empresarios italianos que representa 160 mil compañías, en su mayoría pequeñas y medianas. Los industriales italianos combaten por una sociedad abierta e inclusiva. A su parecer ¿qué necesita un empresario para ser un "creador" de valor para su empresa y para los demás, a partir de la comunidad en la que vive y trabaja?

De la lectura de los Evangelios se desprende también que Jesús demuestra gran simpatía (pensemos en la parábola de los cinco talentos) por los empresarios que asumen un riesgo.

Recuerdo el encuentro que tuve con la Asociación en febrero de 2016. Recuerdo muchos rostros que transmitían pasión y proyectos, fatiga y genialidad. Decía que creo que es muy importante la atención por la persona concreta, que significa dar a cada uno lo suyo, liberando a las madres y padres de familia de la angustia de no poder dar un futuro y ni siquiera un presente a sus hijos. Significa saber dirigir, pero también saber escuchar, compartiendo proyectos e ideas con humildad y confianza. Significa hacer de todo para que el trabajo cree otro trabajo, la responsabilidad cree otra responsabilidad, la esperanza cree otra esperanza, sobre todo para las jóvenes generaciones, que hoy lo necesitan más que nunca. Creo que es muy importante trabajar juntos para construir el bien común y un nuevo humanismo del trabajo, promover un trabajo que respete la dignidad de la persona, que no apueste únicamente por el beneficio o las exigencias productivas, sino que promueve una vida digna, sabiendo que el bien de las personas y el bien de la empresa van de la mano. Contribuyamos a desarrollar la solidaridad y a realizar un nuevo orden económico que no genere otros descartes, enriqueciendo la acción económica con la atención hacia los pobres y la reducción de las desigualdades. Necesitamos valentía y creatividad genial.

* El trabajo, que aun cuando falta representa una emergencia intolerable, personal y social, a menudo se percibe como una especie de condena diaria, una rutina insoportable. ¿Puede indicarnos, por ejemplo, dos razones por las que no lo es o, al menos, no lo debe ser, y cómo pueden organizarse las empresas para evitar que no lo sea, contribuyendo con esto también al éxito de dichas empresas y a la prosperidad de la sociedad?

La idea de que el trabajo es solo cansancio es bastante común, pero todos experimentan que no tener trabajo es mucho peor que trabajar. ¡Cuántas veces he recogido las lágrimas de desesperación de padres y madres que perdieron el trabajo! Trabajar hace bien porque es parte de la dignidad de la persona, de su capacidad de asumir la responsabilidad ante uno mismo y ante los demás. Es mejor trabajar que vivir en el ocio. El trabajo da satisfacción, crea las condiciones para la programación personal. Ganarse el pan es un motivo de orgullo importante; sin dudas, representa también una fatiga, pero nos ayuda a conservar un sano sentido de la realidad y educa a afrontar la vida. La persona que mantiene a ella misma y a su familia con su trabajo desarrolla su dignidad; el trabajo crea dignidad, los subsidios que no tengan el objetivo preciso de crear trabajo y ocupación, crean dependencia y reducen la responsabilidad. Además, trabajar tiene un elevado significado espiritual ya que es el modo con el que damos continuidad a la creación, respetándola y cuidándola.

* ¿Cuál es la aportación que Usted pide a las empresas?

Las empresas pueden contribuir notablemente a conservar la dignidad del trabajo, reconociendo que el hombre es el recurso más importante de cada empresa, obrando para construir el bien común, dedicando atención a los pobres. Sé que muchas empresas dedican amplio espacio a la formación. Estoy convencido de que sería muy provechoso para la empresa completar la formación técnica con una formación en los valores: solidaridad, ética, justicia, dignidad, sostenibilidad, cuyos significados son contenidos que enriquecen el pensamiento y la capacidad operativa.

* El mundo globalizado, en un cierto modo, redujo sus dimensiones, ahora hemos alcanzado los límites de lo que Usted llama nuestra casa común, es decir el planeta Tierra, tanto que se está pensando en la colonización de nuevos planetas. La ecología y un mundo sostenible son su gran preocupación y los grandes agentes económicos internacionales que se dedican a la producción de energía, partiendo de la compañía italiana ENI, anunciaron cambios radicales orientados a las actividades "verdes". ¿Cree que se está haciendo bastante desde este punto de vista?

Todavía hay mucho por hacer para reducir aquellas conductas y acciones que no respetan el medio ambiente y la tierra. Estamos pagando el precio de una explotación de la tierra que dura desde hace muchos años. Lamentablemente, hasta el día de hoy, el hombre no actúa como custodio de la tierra sino como un tirano explotador. Pero hay señales de nueva atención hacia el ambiente; es una mentalidad compartida gradualmente por un número cada vez mayor de países. Es un recorrido que necesita un cuidado especial porque es necesario pasar de una descripción de los síntomas, al reconocimiento de la raíz humana de la crisis ecológica, de la atención por el ambiente a una ecología integral, de una idea de omnipotencia a la conciencia de la exigüidad de los recursos. El punto focal es que hablar del ambiente siempre significa hablar también del hombre: la degradación ambiental y la degradación humana van de la mano. Más bien, las consecuencias de la violación de la Creación a menudo se hacen pagar solo a los pobres. El desarrollo de la dimensión ecológica necesita la convergencia de varias acciones: políticas, culturales, sociales y productivas. En especial, la formación de una nueva conciencia ecológica necesita nuevos estilos de vida para construir un futuro armonioso, promover un desarrollo integral, reducir las desigualdades, descubrir los vínculos entre las criaturas, abandonar el consumismo.

* ¿Quiere decir que es necesario cambiar modelo de producción?

Como escribía en la encíclica Laudato si' estos problemas están íntimamente vinculados con la cultura del descarte, que afecta tanto a los seres humanos excluidos como a las cosas que se transforman rápidamente en desechos. Pensemos, por ejemplo, a nuestro sistema industrial, que al final del ciclo de producción y consumo no ha desarrollado la capacidad de absorber y reutilizar los desechos y las escorias. Todavía no se ha logrado adoptar un modelo de producción que asegure recursos para todos y para las generaciones futuras, y que requiere la máxima limitación del uso de los recursos no renovables, moderar el consumo, maximizar la eficiencia de la explotación, reutilizar y reciclar. Afrontar esta cuestión sería un modo para contrastar la cultura del descarte que termina por dañar el planeta en su totalidad. Tenemos que admitir que todavía queda mucho por hacer en esta dirección.

* Los migrantes que se desplazan de un continente al otro huyendo de las guerras o en busca de condiciones para vivir y sobrevivir son algunos de los "descartados" de la tierra. En un período histórico en el que las fronteras (incluso las comerciales) se cierran y prevalecen los nacionalismos en una Europa cansada y dividida, ¿Usted no se siente un poco como un Moisés contemporáneo que abre el paso, abre las puertas para todos los pueblos y las personas, empezando por los más pobres? Hay quien piensa que esta no es la misión del sucesor de Pedro. ¿Por qué cree que lo sea? ¿Qué necesita esta Europa para confluir en un camino común y avanzar juntos ofreciendo una respuesta a las preocupaciones de sus ciudadanos?

Hoy en día los migrantes representan un gran reto para todos. Los pobres que se desplazan infunden temor especialmente a los pueblos que viven en una condición de bienestar. Sin embargo, no existe futuro pacífico para la humanidad si no se pone en práctica la hospitalidad de la diversidad, la solidaridad, pensando en la humanidad como a una sola familia. Para un cristiano es natural reconocer a Jesús en cada persona. Cristo mismo nos pide acoger a nuestros hermanos y hermanas migrantes y refugiados con los brazos bien abiertos, quizás adhiriendo a la iniciativa que lancé en septiembre del año pasado. Share the Journey Comparte el viaje. De hecho, el viaje se divide en dos: los que llegan a nuestra tierra, y nosotros que vamos hacia el corazón de quienes arriban para comprenderlos, entender su cultura, su lengua, sin desatender el contexto actual. Esto sería un signo claro de un mundo y de una Iglesia que intenta ser abierta, inclusiva y acogedora, una Iglesia Madre que abraza a todos compartiendo un viaje en común. Como afirmé anteriormente, no olvidemos que la esperanza representa el impulso en el corazón de quien parte dejando su casa, su tierra, a veces familiares y parientes, para ir en busca de una vida mejor, más digna para sí mismo y para sus seres queridos. Y es también el impulso en el corazón de quien acoge: el deseo de encontrarse, de conocerse, de dialogar... La esperanza es el estímulo para "compartir el viaje" de la vida, ¡no tengamos miedo de compartir el viaje! No tengamos miedo de compartir la esperanza. La esperanza no es virtud para gente con el estómago lleno y, por ello, los pobres son los primeros portadores de esperanza y son los protagonistas de la historia.

* ¿Cómo debe actuar Europa en la práctica?

Europa necesita esperanza y futuro. La apertura hacia los nuevos desafíos de las migraciones, impulsados por el viento de la esperanza, puede ayudar a construir un mundo en el que no se habla únicamente de números o instituciones, sino de personas. Entre los migrantes, como dice Usted, hay personas que buscan "condiciones para vivir o sobrevivir". Para estas personas que huyen de la miseria y del hambre, muchos empresarios y un amplio número de instituciones europeas a las que no faltan genialidad y valentía, podrán emprender objetivos de inversión en formación, en sus países, de la escuela al desarrollo de auténticos sistemas culturales y, sobre todo, de trabajo. La inversión en trabajo significa acompañar la adquisición de competencias y el inicio de un desarrollo que pueda convertirse en un bien para los países todavía pobres, ofreciendo a esas personas la dignidad del trabajo y a su país la capacidad de entrelazar vínculos sociales positivos capaces de construir sociedades justas y democráticas.

* El Vaticano está en Italia y Usted es el obispo de Roma. Pero el pueblo italiano ha reservado gran aprobación a las fuerzas políticas "populistas" que no comparten la apertura de las puertas del país a los migrantes. ¿Cómo vive esta dicotomía entre rebaño y Pastor?

Las respuestas a los pedidos de ayuda, aun si generosas, quizás no fueron suficientes, y hoy día nos encontramos a tener que llorar miles de muertos. Hubo demasiados silencios. El silencio del sentido común, el silencio de "siempre se hizo así", el silencio de "nosotros" siempre en contraposición con "ellos". El Señor promete consuelo y liberación a todos los oprimidos del mundo, pero necesita de nosotros para que su promesa sea eficaz. Necesita nuestros ojos para ver las necesidades de los hermanos y hermanas. Necesita nuestras manos para socorrer. Necesita nuestra voz para denunciar las injusticias cometidas en el silencio, algunas veces cómplice, de muchas personas. Sobre todo, el Señor necesita nuestro corazón para manifestar el amor misericordioso de Dios hacia los últimos de la tierra, los repudiados, los abandonados, los emarginados.

* ¿En qué modo se puede concretar un itinerario de integración capaz de superar las preocupaciones y las inquietudes, que son reales?

No dejemos de ser testigos de esperanza, ampliemos nuestros horizontes sin agotarnos por la preocupación del presente. Así como es necesario que los migrantes respeten la cultura y las leyes del país que los acoge para emprender conjuntamente un camino de integración y para superar todas las preocupaciones e inquietudes. Encomiendo esta responsabilidad también a la prudencia de los jóvenes, para que identifiquen modalidades compartidas que ofrezcan una acogida digna a los numerosos hermanos y hermanas que invocan ayuda. Se puede recibir un cierto número de personas sin descuidar los objetivos de integración y organización digna de su modo de vivir. Es necesario hacer atención a los tráficos ilícitos, sabiendo por cierto que la hospitalidad no es fácil. Recuerdo aquí lo que escribía este año en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz: cuatro piedras angulares para la acción que amo expresar a través de los verbos "acoger, proteger, promover e integrar", y remarco el proceso que, durante todo el año 2018, llevará a la definición y aprobación por parte de las Naciones Unidas de dos pactos mundiales: uno, para una migración segura, ordenada y regulada, y otro, sobre refugiados. Estos pactos constituirán un marco de referencia para desarrollar propuestas políticas y poner en práctica medidas concretas. Por esta razón es importante que nuestros proyectos y propuestas estén inspirados por la compasión, la visión de futuro y la valentía, con el fin de aprovechar cualquier ocasión que permita avanzar en la construcción de la paz: solo así el necesario realismo de la política internacional no se verá derrotado por el cinismo y la globalización de la indiferencia.

Guido Gentili

(Traducción de Graziella Filipuzzi para Il Sole 24 Ore)

 


© Il Sismografo (Il Sole 24 ore ) - 7 de septiembre de 2018
    Fotos a cargo de la redacción de www.missionerh.it




25/09/2018

 

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