Italiano Español Nederlands Français
Home arrow América Latina ▸ arrow Noticias desde el Paraguay arrow ¿Reforma fracasada?
Imprimir Enviar a un amigo

 


  

¿REFORMA FRACASADA?




A 25 años de la Reforma Educativa, realizada en los años 90, si bien permitió ampliar el acceso, los resultados obtenidos son casi catastróficos para el Siglo XXI, que plantea exigencias que hoy no estamos en condiciones de encarar con cierto éxito.

Desde que la Constitución nacional de 1992 fijara en su Art. 85 un mínimo de inversión a ser destinado a la educación, Paraguay inició un proceso de expansión de la cobertura de acceso sin precedentes, registrando un progresivo incremento de la oferta educativa, aumentando tanto cantidad de instituciones habilitadas como de aulas en las ya existentes.

Robert Cano, coautor del libro "Shock Educativo" con Benjamín Fernández Bogado y Francisco Giménez Duarte, lanzado el año pasado, señala que con esta expansión se dio inicio a un proceso "particularmente llamativo", que significó (además) la incorporación masiva de docentes al sistema, comenzando así la llamada "Era dorada" de estudiar para ser docente.

Sin embargo, dice que esta "era" se daba desde el atractivo de una salida laboral, de acceder a un "empleo seguro", apenas culminada la formación como docente, anteponiendo en muchos casos la "conveniencia" a la vocación, o por la proliferación de institutos de formación docente.

Frente a esta situación, ha surgido la gran pregunta: ¿Cuáles fueron los resultados educativos obtenidos en términos de rendimiento? Y la respuesta es que, dada la flexibilización del acceso a la carrera docente, desde inicios de los años 90, y siendo justamente el desempeño del educador el factor más importante en el proceso de aprendizaje, los resultados obtenidos no fueron para nada alentadores.

Cano sostiene que las pruebas nacionales revelan una "realidad preocupante", y la participación en evaluaciones internacionales sitúan Paraguay en los últimos lugares en los rankings de aprendizaje de sus estudiantes. "En un siglo desafiante, que requiere de ciudadanos preparados para enfrentar sus retos, los resultados educativos no están a la altura de las necesidades", sostiene.

La alarmante situación fue revelada por las últimas pruebas nacionales publicadas, que datan del año 2010, y correspondientes al Sistema Nacional de Evaluación del Proceso Educativo (SNEPE), donde se evaluaron a niños y jóvenes de Tercero, Sexto y Noveno grados, en pruebas de Comunicación Matemáticas.

Pruebas

Cano señala que, en estas pruebas, los niveles III y IV corresponden a aquellos en los que estudiantes han cumplido con las competencias y capacidades que se esperan para el grado correspondiente. Por ejemplo, en el tercer grado es de esperar que un estudiante sea capaz de leer comprensivamente y desarrollar una escritura acorde a su edad. Los que consiguen alcanzar estas habilidades están en los niveles III y IV en Comunicación.

Analizando el primer cuadro, Cano llega a la conclusión de que para el Tercer Grado solo el 26 % de los evaluados alcanzó esos niveles, o lo que es lo mismo, el 74 % (3 de cada 4) no alcanzan niveles de comprensión lectora esperados para un niño de Tercer Grado.

Extendiendo el mismo razonamiento, se observa que en el Sexto Grado el 79 % no alcanza las competencias requeridas, y en el Noveno Grado el 83 %. Esto explica que, conforme avanzan en los ciclos de la vida escolar, se incrementa la proporción de estudiantes que se ubican en los niveles más bajos de aprendizaje.

El experto en Educación sugiere prestar "especial atención" a los bajos resultados observados en el área de Comunicación, pues sus consecuencias serán tan grandes que determinarán el desempeño futuro de la vida escolar de los estudiantes.

Matemáticas

El coautor de la obra destaca igualmente que la interpretación para las pruebas de Matemáticas es la misma que para el área de Comunicación: la proporción de alumnos por debajo del nivel III es de un 78 % en el Tercero, 86 % en el Sexto y 85 % en el Noveno grado. "En resumen, tanto en Comunicación como en Matemáticas, solo 1 de cada 7 estudiantes alcanzan las competencias esperadas al Noveno Grado".

Causas

Si bien el desempeño del educador es fundamental, para Robert Cano existe una diversidad de factores que tienen incidencia directa en el logro educativo de los estudiantes: el primer grupo de factores indica que las condiciones de vulnerabilidad económica y sociocultural son obstáculos para el aprendizaje escolar.

Dice que existe una "asociación positiva" entre el nivel socioeconómico de los estudiantes y sus resultados académicos, por lo que aquellos que provienen de familias de menores ingresos suelen obtener resultados inferiores, especialmente en Lectura y Matemáticas.

Sostiene que actualmente el 40 % de los niños paraguayos pertenecen a hogares en situación de pobreza y asociados al clima educativo bajo. Alerta que las probabilidades de culminar la secundaria de estos menores "son casi nulas" y, por lo tanto, también lo serán las expectativas de superar la pobreza por sus propios medios.

El especialista agrega que el segundo grupo de factores se refiere a las características de las escuelas y a las condiciones de aprendizaje, de la infraestructura y del entorno sociocultural. Expresa que el tratamiento de este segundo factor requiere del desarrollo de capacidades de gestión por parte de directores y docentes, así como del desarrollo de interacciones entre los miembros de la comunidad escolar.

Sostiene que las desventajas que son producto del origen socioeconómico de los estudiantes pueden minimizarse, si la institución educativa establece mecanismos para el correcto abordaje de estas desigualdades. Aunque la capacidad del sistema educativo de intervenir en el primer par de factores es limitada, su abordaje con acciones concretas no debe ser omitido.

Sin embargo, la responsabilidad ineludible del sistema educativo recae en el tercer grupo de factores: los docentes, las prácticas pedagógicas y los recursos en el aula, porque su estructura funcional y su presupuesto están orientados a mejorarlos.

Competitividad

Por otra parte, Cano señala que, a escala nacional, de cada 100 niños que iniciaron sus estudios primarios en el año 2000, solo 35 terminaron la secundaria en el año 2011.

"En pleno Siglo XXI, menos de la mitad de los jóvenes culmina la secundaria. Esto resta competitividad al país y ubica a una gran proporción de la futura fuerza productiva en una situación de desventaja que compromete su nivel de bienestar", advierte.

En ese contexto, señala que "resulta llamativo" el dato de que en departamentos tan pujantes como Itapúa, solo el 20 % de los niños terminan sus estudios secundarios luego de 12 años; en tanto que, en departamentos aislados, como Alto Paraguay, apenas el 12 % llega a culminar el último año de la educación media.

Politización

Por su parte, Enrique Bendaña, presidente del Centro de Estudios Regulación y Normas de la Comunicación (Cerneco), y rector de la Universidad Paraguayo Alemana (UPA), afirmó que no se podía esperar mejores resultados de la Reforma Educativa iniciada hace 25 años, por la lamentable politización de la educación.

"Se critica mucho la reforma educativa que se hizo en los noventa, y se le acusa a sus realizadores de que esa reforma fue un fracaso, pero la gente se olvida de que la reforma pudo haber estado muy bien preparada, un proyecto fantástico, pero a la hora de ponerlo en práctica, no se ha cumplido con sus postulados".

Comentó que hubo un ministro, cuyo nombre dijo no recordar, que cuando asumió el cargo, encontró 200 supervisores, e impuso otros 200 más, con la diferencia de que estos últimos eran operadores políticos. "Lo que en la práctica determina el éxito o el fracaso de una reforma es el desempeño del supervisor, que es el actor más importante en toda reforma educativa", lamentó.

Aplazados

Bendaña dijo, además, que el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) llegó a tener 400 supervisores, de los cuales 200 no han pasado por exámenes. "Una ministra llegó a comentar que, en un momento dado, esos supervisores no pasaron las prueba establecidas para el cargo. Entonces, no se puede ejecutar ninguna reforma con supervisores que no están capacitados", aseveró.

En relación a los maestros, el Dr. Bendaña manifestó que, si se les toma hoy un examen, una gran mayoría reprobaría. "Hay (maestros) muy buenos, pero hay otros que no están en condiciones", remarcó.

Julio Fleitas


© ABC Color - 31 de julio de 2018
    Fotos a cargo de la redacción de www.missionerh.it




03/08/2018
 

Sitio de la Comunidad misionera Redemptor hominis