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Perfiles misioneros y espirituales
 

HERMANAS EN EL MARTIRIO/1

Santa María Amandina y Santa María Adolfina


La historia de la Iglesia en Bélgica y Holanda, en el curso de los siglos, se ha enriquecido del ejemplo de tantos hombres y mujeres, que libremente han donado la propia vida por el
Único necesario que había conquistado su corazón. Muchos de ellos han seguido a Jesús hasta la efusión de la sangre, fecundandoLos 120 mártires de China el terreno y engendrando nuevos hijos a la Iglesia. María Amandina y María Adolfina, hijas de estos países de la Europa del norte, han sido auténticos testigos de la fe para el mundo entero y mártires para el pueblo chino.

Escribe Juan Pablo II: "Por cuán importantes que puedan ser los programas de formación y las estrategias, al final, es el martirio lo que revela la esencia más verdadera del mensaje cristiano. La palabra misma 'mártir' significa testigo, y quienes han derramado la propia sangre por Cristo han dado el testimonio extremo del auténtico valor del Evangelio" (Ecclesia en Asia, 49).

El martirio es el acto público con el cual "el creyente reivindica su pertenencia al reino de Jesucristo. Es en el martirio donde la religión cristiana se hace oficialmente presente, porque es en la lucha, que se origina por parte de un mundo sujeto al poder de Satanás, donde el cristiano puede testimoniar, sin ambigüedad, su pertenencia a Cristo"[1].

Profundidad de los vínculos de fe

María Amandina y María Adolfina no son hermanas de sangre. La primera ha nacido en la familia de Cornelio Jeuris e Inés Ians en Bélgica, y la segunda, en la familia de Pedro Juan Dierkx y Justina Carolina Withaegs en Holanda.

Ambas han sido canonizadas el 1 de octubre de 2000 por Juan Pablo II, junto con otras cinco hermanas suyas de la Congregación de las Franciscanas Misioneras de María y con tantos Obispos, sacerdotes, catequistas, monjas, religiosos y laicos. Ellas murieron mártires no por motivos políticos, sino por no querer obedecer a los Boxers[2], quienes habían ordenado a los misioneros y a los cristianos chinos renunciar a su fe, como confirmó el P. Francis Li en la homilía pronunciada en Hong Kong, el domingo 29 de octubre de 2000, para los católicos presentes en la catedral con ocasión de una Misa solemne en honor a los 120 mártires[3].

Del relato del P. Francis Li nos enteramos de que el 10 de julio, el día después del martirio de las dos santas, una banda de soldados llegó a la casa de sus parientes y les anunció que los Obispos y los demás habían sido muertos. Entonces ellos pensaron que también para ellos había llegado el momento de sacrificar la propia vida por la fe, y comenzaron a prepararse recitando oraciones. Poco después, un soldado, gritando, les pidió que renegaran de la propia religión, pero, no recibiendo ninguna respuesta, ordenó que dos de las mujeres más ancianas fuesen atadas y colgadas en el jardín, para aterrorizar a las más jóvenes. Con este gesto, en cambio, los cristianos tuvieron todavía más coraje, y su martirio continuó así en los días siguientes. El hecho de que muchos fieles laicos chinos hayan ofrecido la propia vida junto con los misioneros que les habían anunciado el Evangelio, "pone en evidencia la profundidad de los vínculos que la fe en Cristo realiza, reuniendo en una sola familia personas de razas y culturas diversas, estrechamente solidarias entre sí, ya no por motivos políticos, sino en virtud de una religión que predica el amor, la fraternidad, la paz y la justicia"[4].

María Amandina

María Paulina Jeuris nació, como séptima hija, en Schakkebroek (Bélgica) el 28 de diciembre de 1872. Sus amigas de infancia la llamaban "Plinneke". Cuando tenía seis años murió su mamá, Inés, y el papá, Cornelio, con su gran dolor, se vio obligado a confiar sus hijos más pequeños, entre estos Paulina, a Celis Jans, su cercana de casa. A los catorce años se trasladó a Sint Truiden, al monasterio de las Monjas de la Caridad, donde estaba ya su hermana mayor. Las monjas que la conocieron entonces se acordaban poco de ella, porque - como declararon - no se hacía notar mucho. Las noticias más fidedignas nosSanta María Amandina provienen esencialmente de la hermana Rosalía, más tarde hermana Honorina, con la cual compartió la vocación misionera.

En 1891 Paulina se transfirió al Instituto S. Ludovico en Kwatrecht, donde, además del trabajo manual, tuvo la oportunidad de hacer también algunas horas de estudio diario. Este fue un período muy importante para su formación, fortalecida también por el conocimiento de algunas misioneras que se preparaban a partir para el Congo.

Al cabo de tres años volvió a Sint Truiden, donde, después de la salida de la hermana Rosalía para las misiones, también ella maduró la vocación por las Franciscanas Misioneras de María. A la Superiora, Madre Coleta, que buscaba retenerla en Sint Truiden presentándole las dificultades de la misión, Paulina, aunque agradecida por todo lo que había recibido de ella, respondió muy simplemente que Dios, junto con la vocación, da también la gracia para seguirlo.

Partió, pues, el 19 de julio de 1895 para Amberes, al fin de empezar su noviciado. El 16 de diciembre de 1896, con ocasión de su toma de hábito, recibió el nombre de María Amandina del Sagrado Corazón. Antes de terminar su noviciado fue transferida, por dos años, a Marsella para seguir un curso de enfermera. Sin embargo, una enfermedad obstaculizó inicialmente su envío a la misión. El Señor la puso a dura prueba hasta el día en que, ya inesperada, llegó para ella la curación y, luego, la llamada para la China[5].

Lucia Ferrigno

(Continúa)



[1] E. Grasso, Fondamenti di una spiritualità missionaria. Secondo le opere di don Divo Barsotti, Università Gregoriana Editrice (Documenta Missionalia 20), Roma 1986, 96.
[2] Los Boxers (Boxeadores) eran un grupo de jóvenes guerrilleros que seguían una doctrina xenófoba, financiados y apoyados secretamente por la dinastía Ching.
[3] El P. Francis Li tuvo entre los mártires al abuelo, Li Zhongyi, el tío, Li Shiyan, y el padre, Li Shiheng fue herido gravemente y se salvó milagrosamente.
[4] Ufficio delle Celebrazioni Liturgiche del Sommo Pontefice, Canonizzazione dei beati Agostino Zhao Rong (+ 1815), presbitero e 119 compagni martiri in Cina (+ 1648 - 1930), 1 ottobre 2000, en www.vatican.va
[5] Cf. J. Vos, Onze vlaamsche missie-patrones de gelukzalige Maria-Amandina van het Heilig Hart. Paulina Jeuris van Schakkebroek (Herk-de-Stad) Franciscanes-Missionarisse Van Maria. Gemarteld in China, den 9en Juli 1900, Brems, Herk-de-Stad 1946, 32-50.

09/11/09


 

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