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EL PAPA: "EL BULLYING ES OBRA DE SATANÁS,
¡CUÁNTA MALDAD A VECES EN LOS NIÑOS!"

Primera Misa de 2018 en Santa Marta: "¿Qué hay dentro de nosotros, que nos lleva a despreciar, a maltratar, a mofarnos de los más débiles?"

 

Se empieza desde la infancia, desde que los niños en la escuela agreden al más "débil" porque es gordo, es negro, es extranjero. Es ese instinto que los sociólogos y psicólogos identifican en el fenómeno del bullying, o simplemente acoso, el "fuerte que maltrata y desprecia al más débil". Para el Papa tiene una clara raíz: Satanás.

"Tal vez los psicólogos darán sus explicaciones a esta voluntad de aniquilar al otro porque es débil, pero yo digo que esta es una de las huellas del pecado original. Esta es obra de Satanás", afirma Francisco en la Misa de Santa Marta, la primera del 2018 tras las vacaciones. Es evidente que es así: "En Satanás no hay compasión".

Y también en la Biblia, subraya el Pontífice en su homilía recogida por Vatican News, en la que comenta las lecturas de la liturgia del día, existen huellas de este odio que se transforma en agresión verbal o física. El primer libro de Samuel, por ejemplo, cuenta la historia de los padres del profeta, Ana y Elcaná, que tenía dos mujeres: Ana era estéril, la otra, Fenina, tenía dos hijos. Fenina, en vez de consolar a Ana, trataba de humillarla en toda ocasión y la maltrataba con dureza recordando su esterilidad. Algo parecido ocurre también con Agar y Sara, las mujeres de Abraham, cuya segunda esposa era estéril. O con Goliat frente a David o con la mujer de Job o la de Tobías, que desprecian a sus maridos que sufren.

"Yo me pregunto: ¿qué hay dentro de estas personas? ¿Qué hay dentro de nosotros, que nos lleva a despreciar, a maltratar, a mofarnos de los más débiles?", reflexiona el Papa Francisco. "Se comprende que uno pueda reñir con otro que es más fuerte: puede ser la envidia que te conduce a esto... ¿Pero los más débiles? ¿Qué hay dentro que nos lleva a esto? Es algo habitual, como si yo tuviera necesidad de despreciar al otro para sentirme seguro. Como una necesidad".

Necesidad que se advierte ya cuando se es pequeño. Bergoglio recuerda a propósito un episodio personal, el de Angiolina, una mujer con problemas mentales que estaba todo el día por la calle en su barrio de Buenos Aires. "Las mujeres le daban algo para comer, algún vestido..., pero los niños le tomaban el pelo. Se decían: 'Vamos a buscar a Angiolina para divertirnos un poco'". "¡Cuánta maldad también en los niños!", observa el Papa, "mofarse del más débil".

Y hoy más que nunca esta tendencia está creciendo: "Lo vemos continuamente en las escuelas, con el fenómeno del acoso, agredir al débil porque tú eres gordo o porque tú eres así o tú extranjero o porque tú eres negro, por esto... agredir, agredir... Los niños, los chicos...", denuncia Francisco. E insiste: "Esto significa que hay algo dentro de nosotros que nos conduce a esto. A la agresión del débil. Y creo que sea una de las huellas del pecado original".

Una obra de Satanás. Como cuando en nosotros nace el deseo de hacer un gesto de caridad y decimos "es el Espíritu Santo quien me inspira a hacer esto", cuando nosotros "nos damos cuenta de que tenemos dentro de nosotros este deseo de agredir a aquel porque es débil, no dudamos: está el diablo allí. Porque esta es obra del diablo: agredir al débil", subraya el Papa.

Y concluye su homilía invitando a pedir al Señor "la gracia de la compasión". "Esa es de Dios", en Satanás no hay huella; el Señor, sin embargo, "tiene compasión de nosotros y nos ayuda a caminar".

Salvatore Cernuzio

© Vatican Insider - 8 de enero de 2018
    Fotos a cargo de la redacción de www.missionerh.it



09/01/2018
 

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