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Vida de la parroquia de Obeck-Mbalmayo



LA CARIDAD NO MUERE

La parroquia celebra el día de la Cáritas



Recientemente, en Obeck, ha sido celebrado el día de la Cáritas, con una atención particular a los enfermos de la parroquia.El grupo Cáritas

Es una cita que mantenemos desde hace varios años, de la cual recogemos los frutos. El desaliento, la intolerancia, el repliegue en sí, típico de las personas ancianas o enfermas, dejan lugar, cada vez más, a la paciencia y a la bondad. Todo esto es fruto del empeño constante, hecho de visitas, gestos concretos, oración y catequesis, realizado durante todo el año pastoral, y que encuentra su coronamiento en la celebración de una Jornada especial y de las diversas actividades vinculadas a ella.

La iniciativa, aunque es promovida por el grupo Cáritas, ha visto, también este año, la movilización de toda la comunidad parroquial, a partir de las familias de los enfermos y de los grupos de oración, que siguen regularmente a las personas ancianas que viven solas, en nuestros barrios.

También los catequistas han participado activamente con las catequesis que han organizado en la parroquia, para los cincuenta fieles que han recibido la Unción de los Enfermos, durante la Misa dominical. Los animadores han invitado a los enfermos a preparar bien, para la cita, no solo el espíritu, sino también el cuerpo, y a no dejarse abatir. El domingo deEncuentro de los catequistas mañana, hemos permanecido todos sorprendidos al ver cómo, con la ayuda de los familiares y de los amigos, los enfermos y los ancianos hubiesen tomado seriamente la invitación, y se hubiesen presentado perfumados y llevando sus mejores vestidos, aquellos de los colores más llamativos.

Los más elegantes eran Albert y Madeleine: vestido y pajarita para Albert y kaba de ngondo, el típico traje ancho y plisado de las mujeres beti, con sombrero surtido, para Madeleine. Son ellos los que han tenido el honor de dirigir, en nombre de todos los enfermos, algunas palabras de agradecimiento a la comunidad parroquial.

Miembros de la familia de Simón de Cirene

La Escuela de formación para laicos, por su parte, ha organizado, por la ocasión, algunos encuentros para todos los fieles. Hemos leído y meditado el discurso para los enfermos pronunciado en Yaundé, el marzo pasado, por Benedicto XVI. El Santo Padre ha invitado a los africanos que sufren a sentirse miembros de la familia de Simón de Cirene, originario de la Cirenaica, en el África del norte. Como él, los enfermos en tierra africana, ha dicho el Papa, deben aceptar ayudar a Cristo a llevar la cruz, para resucitar, un día, con él. Solo de esta manera, la enfermedad y el dolor no podrán tener la última palabra en su vida.

El doctor Mabii, del servicio diocesano de la sanidad, con el cual desde hace varios años la parroquia mantiene una fructuosa colaboración, ha sensibilizado a los fieles sobre algunos temas de salud pública, de gran actualidad en Camerún. Ha habladoEl doctor Mabii del aumento preocupante, entre la población, de los casos de diabetes y de hipertensión y del grave peligro constituido por el mercado ilícito de los medicamentos. También los jóvenes han podido beneficiarse de un encuentro dedicado a ellos, con ocasión del cual el médico ha podido dar diversas sugerencias con vistas a los inminentes exámenes escolares.

En resumen, el día de la Cáritas ha contagiado a todos en Obeck, jóvenes y adultos. El domingo de mañana, poco antes de la celebración litúrgica, hemos asistido a tantos gestos de atención hacia las personas que sufren; los enfermos y los ancianos han expresado su agradecimiento sobre todo en el momento de la procesión para llevar las ofrendas al altar. También los enfermos, que nunca salen de sus casas, han podido participar de ella, con gozo, porque han encontrado a amigos que los han asistido y ayudado.

La generosidad de Agnès

Durante la celebración eucarística, la parroquia ha constituido a Agnès, la responsable parroquial del grupo Cáritas, como Ministro Extraordinario de la Santa Comunión.

Desde hace varios años, Agnès sigue, con gran generosidad, a los más pobres entre los ancianos y a los enfermos deAgnès nuestros barrios. Mantiene los contactos con los médicos del hospital y con los servicios sociales, para poder usufructuar de pequeñas subvenciones; visita a los presos; encuentra a las familias para sensibilizarlas sobre la necesidad de sus enfermos, y anima a los delegados de los diversos grupos de oración, para el servicio a los más pobres.

El Ministerio que la parroquia le ha conferido marca, para ella y los fieles, un ulterior ahondamiento en el empeño al servicio de quien sufre y se encuentra solo.

La caridad cristiana nunca es pura filantropía o simple activismo; no puede reducirse a dar medicamentos, alimentos, vestidos o a ofrecer algunos simples servicios materiales, como si el hombre "viviese solo de pan". El amor al prójimo significa hacer presente a Jesús, fuente y fin de nuestra vida. Si lo damos todo, sin anunciar a Cristo, hemos fracasado en nuestra misión de cristianos, como dice san Pablo: "Aunque repartiera todo lo que poseo e incluso sacrificara mi cuerpo, pero para recibir alabanzas y sin tener el amor, de nada me sirve." (1Co 13, 3).

Los rostros concretos de nuestros enfermos

Al final de la celebración, Agnès ha tomado la palabra, para agradecer a todos los que han contribuido a hacerla progresar en el camino de la fe y del servicio, a partir de las personas enfermas a las que ha seguido durante años.

En nombre de todos los fieles de la parroquia, ha querido agradecer públicamente a la Comunidad Redemptor hominis, a la que nuestra parroquia está encomendada y, de modo particular, a Emilio, por todos los consejos que han permitido el nacimiento del grupo Cáritas en Obeck.

Entre los enfermos asistidos estaban Samuel, Charles y Monique, tres personas ancianas que viven solas. Desde hace treinta años, los tres sufrían por grandes llagas en las piernas. Con la ayuda recibida, Samuel, Charles y Monique han sido hospitalizados en un centro especializado, a unos cincuenta kilómetros de Mbalmayo, en el cual ya han subido una intervención quirúrgica y actualmente están siguiendo las terapias posoperatorias. El día en que han sido acompañados en el hospital, Monique era talmente contenta que, al solo ver las atenciones que le venían ofrecidas, ha exclamado a voz en grito: "¡Me parece estar ya sanada!".

Marie André, una niña de ocho años, afecta desde el nacimiento de una grave deformación en el ojo izquierdo, provocadaMarie André (al centro) por un trauma sufrido cuando su madre la estaba dando a luz, se ha podido beneficiar de la intervención quirúrgica de un equipo de expertos, que actúan en un hospital católico de la capital, Yaundé.

La caridad no se debe confundir con una anónima ayuda humanitaria; nunca es una ayuda genérica, un ponerse en paz la conciencia; siempre está asociada a algunos rostros concretos, con los que nos empeñamos personalmente y que entran en nuestra vida. La caridad es fuente de nueva vida, no solo para quien la recibe, sino también para quien la ofrece.

Por esto, Agnès ha concluido su discurso recordando que: "Hay mayor felicidad en dar que en recibir" (He 20, 35), dirigiéndose, en particular, a los jóvenes de la parroquia, para animarlos a comprometerse con el grupo Cáritas. Junto a ella, frente al altar, estaba Eric, el responsable de S.O.S. Jeunes, el servicio creado por los jóvenes para la acogida, la escucha y la orientación de jóvenes y muchachas en dificultades.

El testimonio de Agnès y la presencia de Eric han querido proclamar, frente a toda la parroquia, que la caridad no muere.


Franco Paladini

04/08/09

 

 

Sitio de la Comunidad misionera Redemptor hominis