Noticias desde el Paraguay



LA CAPITAL ECOLÓGICA DEL PARAGUAY


Atyrá, la octava ciudad más limpia del mundo




La ciudad de Atyrá ha recibido, en 1996, el reconocimiento por ser la ciudad más limpia del Paraguay, la séptima en América y la octava en el mundo.

La historia empezó en 1991, cuando Feliciano Martínez fue elegido como intendente. La situación de la comunidad a él encomendada era de gran pobreza y total abandono por parte de todos: no había ni infraestructuras ni recursos económicos. Las calles de tierra eran impracticables inclusive a pié. Puesto que la comunicación es algo vital, para el intendente era de aquí que se tenía que delinear el camino y las estrategias para salir de esta situación, con la ayuda de la gente.

En el principio fue muy difícil, porque no había medios económicos. El intendente empezó primero, poniéndose personalmente al trabajo junto con dos ayudantes.Atyra Utilizando una furgoneta empedraba los caminos. Todos lo miraban y se preguntaban si no estaba un poco loco. Tuvo paciencia y continuó así por dos años. Cuando se iniciaron a ver los resultados, y los medios de comunicación empezaron a hablar sobre lo que se había realizado, la gente siguió el ejemplo de su intendente. Él mismo organizó el trabajo de las personas según las calles, y convocó a jornadas de trabajo para la pavimentación de los caminos y la recolección de la basura, también con acciones preventivas. Se acuñaron así algunos lemas: "El principio de la limpieza no está en limpiar, sino en no ensuciar”. "La ciudad más higiénica no es la que más se limpia, sino la que menos se ensucia". La municipalidad ponía a disposición el material y las máquinas; la gente trabajaba. Luego, se decidió promover el proyecto de la ciudad más limpia del Paraguay. El reconocimiento llegó en 1996. En el mismo año se lanzó una nueva iniciativa y se ganó también el premio de la Organización Mundial de la Salud, por ser la ciudad más saludable del Paraguay; en el 1997 el Gobierno nombró Atyrá como capital ecológica del país.

El intendente cesante, Juan Carlos Matto, junto con el encargado de los eventos culturales Javier Bernal, nos explicó que no es fácil la tarea de mantener continuamente limpia, con la ayuda de la gente, una ciudad de 150 Km2 y 14.560 habitantes.

Hoy, Atyrá, famosa a nivel nacional e internacional, no quiere perder la posición adquirida. Además, se ha transformado en un ejemplo para otras ciudades del Paraguay. Los estudiantes la visitan; otras administraciones quieren conocer la receta para conseguir el orden y la limpieza que se notan enseguida entrando en Atyrá.

Los problemas existentes en esta ciudad son comunes al resto del país. Se vive de agricultura y ganadería, de la artesanía del cuero y de pequeñas fábricas de ladrillos. A pesar de contar con 22 escuelas y 9 colegios, los ciudadanos en su mayoría son pobres y viven de una economía de subsistencia.

¿Qué distingue Atyrá de tanta otras ciudades que en el Paraguay, o en otras partes del mundo, no logran mantener limpios parques, calles y lugares públicos? La contribución excepcional del intendente Feliciano Martínez es indiscutible.  Esta se nota también en la creación de lo que llaman la "escuela popular": las calles principales de la ciudad son marcadas por muchos carteles con frases célebres o principios de sabiduría antigua y siempre nueva. Algunos de ellos son del mismo Martínez y retoman valores universales que los ciudadanos deben tener presente en su actuar: "Nada tarda más de lo que no se empieza". "La virtud es salud, el vicio es enfermedad." "La libertad es un bien común y cuando no participan todos de ella no serán libres los que se creen tales". “La verdad es potente y prevalece". "Nuestro pueblo tiene derecho a que nuestra alma, nuestro talento, nuestro esfuerzo y nuestra razón le consagren sus mejores y más nobles facultades". "El modo mejor de vencer es actuar": Atyrá es la prueba de esto.
                                                                                                    

  

 

23/04/2007