Islam y Cristianismo
 

EL ISLAM EN EL MAGISTERIO

DE LAS IGLESIAS EUROPEAS/1
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 A partir del comienzo de los años noventa del siglo pasado, cuando ya se había vuelto evidente que la inmigración musulmana no era un fenómeno transitorio, varias Iglesias de Europa, tanto católicas como ortodoxas y protestantes, han elaborado y difundido documentos atentos y cuidadosos, relativos a las relaciones con los musulmanes residentes en el continente, expresándose acerca de las cuestiones que su presencia pone a las comunidades de cristianos y también a una sociedad civil, que, a pesar de una irrefutable secularización, permanece marcada por la herencia cristiana. Varias son las instancias de las que emanan tales documentos: Conferencias Episcopales nacionales o regionales, grupos de estudio internacionales y ecuménicos, individuales Obispos. Varios son también los géneros literarios: cartas pastorales, documentos de trabajo, declaraciones otorgadas a consecuencia de encuentros interreligiosos o suscitadas por problemas de actualidad. De parte católica, deben ser considerados algunos discursos del Santo Padre, que adquieren una relevancia particular, porque, por ejemplo, están dirigidos a representantes diplomáticos de Países europeos con elevada presencia musulmana, como Bosnia-Erzegovina o Albania. No se podrá olvidar, en fin, la Asamblea Sinodal de 1999, que ha desembocado en la exhortación apostólica Ecclesia en Europa.

Nos proponemos interrogar el magisterio, trazando un rápido inventario de las tomas de posición, para individuar sus preocupaciones y esperanzas y las actitudes recomendadas a los fieles. Esta investigación podrá conducirnos a ver cómo las Iglesias europeas se sitúan, respecto a la cuestión de las condiciones de posibilidad del nacimiento de un Islam "europeo".

El Comité "Islam en Europa"

Las Iglesias europeas disponen de un grupo de trabajo específico, el "Comité Islam en Europa", nacido de la fusión de dos comisiones análogas, una católica y la otra  protestante y ortodoxa. Los orígenes de la primera se remontan al año 1976, cuando el entonces "Secretariado para los no cristianos" invitó a una consulta en Austria, en Mödlingen, a diecinueve delegados católicos y cinco musulmanes, para estudiar la nueva situación religiosa que se había producido a consecuencia de las migraciones, y para proponer a las Conferencias Episcopales algunas pistas de ahondamiento. De su parte, la Presidencia de la Conferencia de las Iglesias de Europa (KEK) −que agrupa a protestantes, ortodoxos y veterocatólicos− decidió, en octubre de 1978, crear una comisión denominada "Islam en Europa"; decisión que llevó a una consulta en marzo de 1984, asimismo en Austria, en Sankt Pölten. En 1987, el Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE, católico) y la KEK instituyeron a un Comité ecuménico, denominado también él "Islam en Europa". La tarea confiada a este era la de reflexionar sobre los desafíos teológicos puestos por la presencia de los musulmanes en Europa, y de proponer algunos itinerarios para la formación de los colaboradores pastorales.

Los primeros resultados de los trabajos fueron presentados durante un simposio en Birmingham, en 1991, y luego publicados en inglés, alemán, francés, neerlandés, ruso y español[1].

A partir del segundo mandato, comenzado en febrero de 1994, el Comité se ha reunido dos veces por año, alternativamente en Ginebra para los trabajos -y más tarde en Bruselas- y, por turno, en otros Países europeos, para tomar contacto con los responsables de las Iglesias del País hospedante, y encontrar a las autoridades religiosas musulmanas locales. Los trabajos del Comité lo han llevado, en el curso de los años, a producir varios documentos.

Matrimonios mixtos y reciprocidad

Uno, en dos partes, concierne al matrimonio entre cristianos y musulmanes[2]. La primera parte, después de describir la situación actual en Europa, presenta la concepción cristiana y musulmana del matrimonio y de la familia, dando, luego, algunos consejos para el acompañamiento pastoral de las parejas en cuestión, desde la fase del discernimiento precedente la decisión de casarse. La segunda expone los resultados de una encuesta sobre los matrimonios mixtos, analiza algunos  documentos ya disponibles, y pone sobre el tapete las cuestiones ineludibles, como la libertad religiosa, la educación de los hijos, la diferencia religiosa como posible fuente de tensiones, mas también de enriquecimiento, y la función de las parejas mixtas en el interior de la comunidad cristiana.

Junto a los matrimonios mixtos, como veremos, la reciprocidad en las relaciones entre cristianos y musulmanes representa un motivo extremadamente recurrente, en los documentos del magisterio europeo. El Comité "Islam en Europa", en efecto, ha dedicado a esto un texto hecho público en 1995, al final de muchos debates[3]. Después de declarar que el principio de reciprocidad, así como se aplica en los acuerdos entre los Estados, no puede ser adoptado en las relaciones entre cristianos y musulmanes, el texto define la reciprocidad, en sentido positivo, como una relación fundada en el mutuo respeto y la asistencia recíproca, para pasar, luego, a exponer algunas consideraciones sobre el pluralismo religioso, desarrollar la descripción de la difícil condición de los cristianos en el mundo musulmán e invitar a los musulmanes a reinterpretar su tradición a la luz de las exigencias de la racionalidad moderna. Frente a las numerosas críticas contra este texto, tanto de parte de cristianos como de musulmanes, el Comité ha redactado un "Mensaje" a las Iglesias de Europa, hecho público con ocasión de la asamblea ecuménica de Graz, en 1997, que lleva el título De la reciprocidad a la reconciliación[4]. Endulzado con respecto al texto precedente, el mensaje se caracteriza por una más grande atención a la asimetría de las situaciones, y la toma de conciencia de la heterogeneidad de las realidades que entran en juego: es un Estado laico quien concede la libertad de culto y las relativas facilitaciones, y no una Iglesia; más generalmente, hablar de "Países cristianos" y de "Países musulmanes" representa una simplificación de la realidad, porque, si los Países occidentales están marcados por el cristianismo, no constituyen a sociedades cristianas, en el sentido en que se puede afirmar que el mundo del Islam está compuesto por sociedades musulmanas. Además, hay una divergencia fundamental en las experiencias fundadoras de las dos religiones, con respecto a la relación entre religión y Estado[5]. En conclusión, se invita a defender la libertad religiosa de los musulmanes en Europa, en espera de que los Países musulmanes garanticen una libertad análoga a los cristianos[6].

Reconocimiento de los musulmanes por parte del Estado

La reflexión sobre las expectativas de los musulmanes con respecto a las Iglesias cristianas, acerca del nacimiento de un pluralismo efectivo, ha conducido al Comité a redactar un documento acerca de esto[7], fruto de preguntas dirigidas a musulmanes o  del estudio de los escritos de algunos de ellos. Ha surgido, así, la espera de una contribución de las Iglesias, en los diferentes procedimientos de institucionalización de las comunidades islámicas, para ayudarlas a definirse respecto al Estado, obteniendo un reconocimiento semejante al de las Iglesias, y desarrollando actividades del mismo tipo[8]. Los musulmanes ─se nota− son bien conscientes de que la mediación de las Iglesias es, a veces, inevitable, por el mejor conocimiento que ellas tienen de los mecanismos del Estado, y desean el sostén de las Iglesias para una nueva legislación, que haga ilegales las discriminaciones religiosas, como también para hacer caer los prejuicios con respecto a ellos. El documento evidencia también que, para algunos radicales, las sociedades occidentales habrían perdido la propia herencia bíblica, reteniendo solo la herencia recibida de la antigüedad pagana. En este contexto, se cita ─aunque sin nombrarlo explícitamente─ a Tariq Ramadan, para el cual el occidente aprecia el mito de Prometeo, símbolo de la insurrección contra los dioses, mientras que el Islam permanece fiel a la obediencia de Abrahán[9]. La decadencia de la influencia de las Iglesias, en la vida moral y social, es interpretada como una demostración de la superioridad de la religión islámica, que no admite separaciones entre la esfera temporal y la espiritual. Después de recordar el pensamiento de estos radicales, sin embargo, el documento menciona las posiciones de otros musulmanes, que piensan estar listos para una inserción positiva en la sociedad europea y que, en un contexto moderno, querrían reflexionar de manera nueva sobre los fundamentos de su religión, deseando, sin embargo, escapar del fenómeno de la secularización. Sin olvidar a cuantos, entre los musulmanes, temen que deislamización y descristianización vayan al mismo paso, conscientes de que la fe ya no se transmite por tradición.

Pasos concretos: educación y encuentros

Precisamente la necesidad de tomar en consideración el modo de transmitir la fe a las nuevas generaciones está en la base de otro documento del Comité, sobre la formación de los jóvenes, tanto cristianos como musulmanes, en la Europa pluralista[10]. Leyendo el pluralismo como realidad fundamentalmente positiva, los redactores constatan que, frente a una Europa cristiana donde la fe ya no depende del contexto islsocial, sino de serias convicciones personales, en Europa se constituyen a algunas asociaciones musulmanas, para ayudar a los jóvenes a descubrir de nuevo una fe no recibida en herencia. Algunas de estas asociaciones se inspiran en corrientes fundamentalistas, que rechazan el concepto de pluralismo. De aquí nace la invitación a las Iglesias a dar a los cristianos y a los operadores pastorales una formación sólida, acerca de las demás religiones y particularmente del Islam, para hacer caer los prejuicios, evitar los cierres y los miedos, que son un freno al diálogo y erigen barreras que provocan repliegues y violencia. El cristianismo ─se lee en el documento─ puede enriquecerse en contacto con los musulmanes, y, si el contenido de la fe no debe cambiar, puede ser provocado en el modo de testimoniar la fe y de practicar el culto.

Además, para favorecer una maduración en la comunidad musulmana, se desea la creación de centros de formación para los cuadros musulmanes, con un programa de estudios adaptado a la sociedad europea pluralista, para evitar injerencias e instrumentalizaciones ideológicas.

Para suscitar, en las comunidades cristianas, actitudes de diálogo con los musulmanes, el Comité ha producido también un texto de casi cuarenta páginas, que lleva por título ¿Encontrar a los musulmanes?[11] En él se exponen los fundamentos bíblicos del diálogo y sus razones eclesiológicas; se mencionan algunas figuras de precursores del diálogo, de Juan Damasceno a Louis Massignon y Kenneth Cragg; se sugieren algunos pasajes concretos, de inspiración evangélica, para favorecer una espiritualidad del encuentro y del diálogo. Estos diversos capítulos, cuya pertinencia no se limita a la sola situación europea, se encuentran precedidos por un párrafo, que presenta la necesidad del diálogo en la Europa de hoy, para responder juntos a los desafíos de la sociedad pluralista, es decir a las transformaciones religiosas de Europa, con el abandono de toda práctica por parte de la mayoría de la población, la secularización, la globalización, la necesidad de desactivar el peligro innato en las religiones como factor de conflicto.

Hay que recordar, en fin, el documento sobre la posibilidad de encuentros comunes de oración[12], que contiene algunas observaciones introductoras, algunas reflexiones teológicas, un análisis de las experiencias, los problemas y los debates, y un apéndice de modelos de oración para las diferentes ocasiones.


Michele Chiappo

 

(Traducido del italiano por Luigi Moretti)

(Continúa)



*Aquí se vuelve a proponer, actualizado, un artículo publicado en la revista italiana de misionología "Ad gentes": M. Chiappo, L'Islam nel magistero delle Chiese europee, en "Ad gentes" 9/2 (2005) 204-224.
[1] La présence des musulmans en Europe et la formation théologique des collaborateurs pastoraux. Rapport du Comité "Islam en Europe" (CCEE et KEK), en "La Documentation Catholique" 89 (1992) 937-946.
[2] Comitato "Islam in Europa", Matrimoni tra cristiani e musulmani. Direttive pastorali per i cristiani e le Chiese in Europa, Consiglio delle Conferenze Episcopali Europee - Conferenza delle Chiese Europee, St. Gallen - Genève 1997. Los documentos del Comité "Islam en Europa" se pueden consultar en la dirección www.ccee.ch/italiano/ambiti/islam.htm.
[3] Publicado de nuevo en Réciprocité islamo-chrétienne: Éléménts de réflexion pour les Églises Européennes, en "Islamochristiana" 21 (1995) 151-155.
[4] Comitato "Islam in Europa", Dalla reciprocità alla riconciliazione. Un messaggio alle Chiese europee circa le relazioni con l'Islam, Consiglio delle Conferenze Episcopali Europee - Conferenza delle Chiese Europee, St. Gallen - Genève 1997.
[5] Este tema ha sido analizado por B. Lewis, quien ha comparado las diferentes actitudes de las dos religiones, con respecto al poder y a las instituciones políticas, sobre la base de los destinos históricos del cristianismo primitivo y del Islam de los primeros siglos, cf. B. Lewis, Il linguaggio politico dell'Islam, Editori Laterza, Bari 1991, 30-31.
[6] En cada llamamiento a la reciprocidad, en efecto, es importante preguntarse, en base a las leyes de la comunicación, a quién uno se dirige: ¿A algunos fieles, a fin de que ejerzan presión sobre las autoridades religiosas y políticas de su País de procedencia o a algunos cuerpos diplomáticos? "Los llamamientos incontrolados a la reciprocidad, frecuentemente, no logran ningún efecto. No es el obrero que trabaja en Alemania... el que tiene la mínima responsabilidad de la manera en que los cristianos son tratados en Sudán", cf. T. Michel, Chrétiens et musulmans: quel dialogue quand une communauté est minoritaire?, en "La Documentation Catholique" 87 (1990) 809.
[7] Comitato "Islam in Europa", Seconda lettera alle Chiese in Europa. Il ruolo delle Chiese cristiane nella società pluralista visto dai musulmani d'Europa, Consiglio delle Conferenze Episcopali Europee - Conferenza delle Chiese Europee, St. Gallen - Genève 2001.
[8] A título de ejemplo, el Comité Ejecutivo de los musulmanes de Bélgica ha pedido a los capellanes católicos de las cárceles de preparar y formar a los futuros consultores musulmanes. Ver, a propósito de esto, en la revista en idioma neerlandés de los capellanes católicos de Bélgica, A. Neys, "De Islam heeft nog geen kans gehad binnen de gevangeniswereld". Over het belang van islamconsulenten, en "Metanoia" 13/3 (2004) 7-49.
[9] Cf. T. Ramadan, Islam, le face à face des civilisations (Quel projet pour quelle modernité?), Éditions Tawhid, Lyon 1995, 276-308.
[10] Comitato "Islam in Europa", Lettera alle Chiese in Europa. La formazione dei giovani, cristiani e musulmani, nell'Europa pluralista, Consiglio delle Conferenze Episcopali Europee - Conferenza delle Chiese Europee, St. Gallen - Genève s.d.
[11] Incontrare i musulmani? Documento di studio redatto dal Comitato "Islam in Europa", Consiglio delle Conferenze Episcopali Europee - Conferenza delle Chiese Europee, St. Gallen - Genève 2003.
[12] Comitato "Islam in Europa", Cristiani e musulmani: pregare insieme? Riflessioni e testi. Documento di studio, Consiglio delle Conferenze Episcopali Europee - Conferenza delle Chiese Europee, St. Gallen - Genève 2003.

17/08/2011