Vida de la parroquia de Obeck-Mbalmayo 

 



UNIDOS PARA EDIFICAR A NUESTRA IGLESIA



Después de diez días de estadía en Camerún, desde el 10 hasta el 20 de septiembre pasado, para consolidar el "puente" de amistad y oración entre los pobres y los enfermos de la parroquia de Obeck en Mbalmayo, en Camerún, y la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, en el Paraguay, Gladys ha saludado a los amigos de Obeck, durante una celebración eucarística. En la misma ocasión, la parroquia Bienheureuse Anwarite le ha dicho hasta luego, evocando la gracia de su presencia.

Presentamos, para nuestros lectores, las palabras de saludo recíproco intercambiadas en un clima conmovedor de amistad y gran participación de la comunidad parroquial. 



Muy queridos amigos de Obeck:

Hoy nos saludamos, después de mi breve estadía entre ustedes, aquí en la parroquia Bienheureuse Anwarite de Obeck, en Mbalmayo. Estos días transcurridos juntos han sido, para mí, muy lindos y, sin duda, ricos en intercambios humanos, pastorales, culturales y eclesiales.

 He apreciado muchísimo la acogida que me han ofrecido y el afecto que han manifestado, de tantas maneras, hacia mi persona y hacia la Comunidad Redemptor hominis a la que pertenezco.

Me ha conmovido profundamente su empeño en acompañarme en las visitas a los enfermos, en los diversos barrios y durante el rezo en las familias.

En estas visitas he podido constatar el amor que los miembros de la Cáritas tienen por los enfermos, y la alegría y la gratitud de estos últimos, expresadas a través de los cantos, las danzas y ciertos gestos que valen más que mil palabras.

Mi presencia entre ustedes tenía como finalidad la de reforzar el vínculo de oración entre los enfermos, y la amistad nacida entre las dos parroquias, precisamente partiendo desde los más pobres. Ellos, con su sufrimiento ofrecido a Dios, nos enseñan a vivir la fe no solo en los momentos alegres, de los cantos y las reuniones, sino a vivirla de modo personal, para asumir también las dificultades y las exigencias de la Cruz, que es escándalo y locura para muchos, pero, es la única realidad en la cual hay salvación.

Una Iglesia unida en la diversidad

Los encuentros realizados con los diversos grupos, los responsables de las Comunidades Eclesiales Vivientes, con y los miembros de los grupos, y sobre todo el encuentro con los colaboradores de la parroquia me han dado una panorámica general  del trabajo que ustedes llevan adelante. Junto con ustedes, he podido experimentar la belleza de una Iglesia que camina en la diversidad, pero, unida por el mismo deseo de amar a Dios.

Me he quedado verdaderamente impresionada al ver su empeño en contribuir a los trabajos de acabado de la iglesia, con sus generosas ofrendas, a pesar de la pobreza y la crisis económica. Esto expresa, más que cualquier discurso, el hecho de que ustedes sienten a la Iglesia como algo que les pertenece, y que defenderán y amarán cada vez más.

Queridísimos amigos, hoy encontraré todavía a los niños, a los monaguillos y a los jóvenes, quienes son la esperanza de la parroquia de ustedes. Siguiendo su ejemplo, ellos podrán, en el futuro, vivir la fe y su amor a la Iglesia, no solo a la de Obeck o de Camerún, sino a la Iglesia del mundo entero.

La Cruz en el corazón de nuestra amistad

 Dentro de pocos días saldré para volver a Italia, donde encontraré a Emilio, al cual contaré las maravillas que he vivido entre ustedes. Por supuesto, le llevaré sus saludos y le diré que sus amigos rezan por él.

Como saludo final, quiero subrayar el hecho de que las dificultades en nuestra vida representan siempre un desafío a nuestra fe.

Para lograr nuestra felicidad eterna, en efecto, siempre encontraremos dificultades. No existe una fe auténtica allá donde se quieran atenuar y evitar los obstáculos, o se quiera vivir rechazando afrontar los problemas y el escándalo de la Cruz. Por esto, he querido donarles, como pequeño signo de amistad, el crucifijo que hoy han puesto sobre su altar. Quedaré contenta si, cada vez que irán a la iglesia, mirando esta pequeña Cruz, se acordarán de la parroquia de Ypacaraí. Ella, junto con ustedes de Obeck, quiere escribir una página de historia de la Iglesia, en la cual hombres de diversos continentes se quieren, se animan y caminan juntos hacia el Reino de Dios.

Gladys


Querida Gladys:

 

Martin MomhaLa parroquia Bienheureuse Anwarite de Obeck ha sido muy feliz de poderte acoger, durante toda esta semana; gracias por el amor que nos has manifestado, compartiendo con nosotros la experiencia del trabajo luminoso que haces junto a Emilio en Ypacaraí.

Desde el momento de tu llegada, nunca has quedado inactiva, visitando y dinamizando todas las estructuras de la parroquia: el Consejo Pastoral, los grupos, las Comunidades Eclesiales Vivientes, la Cáritas, los enfermos, los niños y los jóvenes.

En cada ocasión, has querido compartir con nosotros la vida de tu pueblo, los Guaraníes, de quienes estás tan orgullosa, como también la experiencia de tu trabajo en el seno de la Iglesia de Jesucristo, a la que ayudas haciendo de manera que todos tus hermanos conozcan y acojan a Emilio. Has visto nuestro compromiso de evangelización, que nunca es fácil en ninguna parte. Hemos admirado la fuerza de tu voluntad y el método de organización de tu trabajo de anuncio del Evangelio. Tu dulzura no ha logrado esconder la gran energía de tus convicciones religiosas, y esto ha reavivado también nuestra fe.

Tu presencia en Obeck es don y anuncio de la de Emilio, que aguardamos con amor, tan pronto como será posible. Por supuesto, tú no eres Emilio, pero lo reflejas admirablemente. Eres un hermoso fruto de él, hacia el cual abrigamos un gran afecto. 

Serás nuestra embajadora, para expresarle nuestro agradecimiento con respecto a todos los miembros de la Comunidad Redemptor hominis, quienes actúan para liberarnos de los anacronismos de la vida y de la Iglesia, y para emancipar nuestras conciencias, iluminándonos sobre la nueva evangelización y los desafíos de la vida contemporánea. 

Recuerda a Emilio que rezamos por su salud y por su estadía en Europa, en este período. Dile que somos plenamente conscientes de que la Iglesia no es solo la Madre que sostiene a sus propios hijos; ella es, contemporáneamente, como el pequeño niño de Belén a quien los fieles deben nutrir, proteger y hace crecer. 

Volverse misioneros

Gladys con la responsable de la CáritasTe agradecemos, Gladys, por las lindas experiencias de la vida parroquial de Ypacaraí que nos has transmitido. Desde luego, intentaremos aprovechar lo que se adaptará al contexto de Obeck, para mejorar la vida de nuestra parroquia. 

Constatamos con alegría el feliz impacto del puente de oración entre nuestras dos comunidades parroquiales. Nos comprometemos para que cada uno se vuelva misionero, uniendo no solo los sufrimientos, sino también todas nuestras vidas a las de nuestros hermanos de Ypacaraí. 

Trataremos de tomar en consideración, más todavía, la palabra de Jesús, a fin de que nuestra vida dé fruto.  

Querida Gladys, no es solo la pequeña guaraní la que ha venido a visitarnos, sino toda la parroquia Sagrado Corazón de Jesús e incluso todo el Paraguay. 

Queridos amigos de Ypacaraí, una vez más, los agradecemos de todo corazón; sepan que siempre quedamos unidos a ustedes en Cristo Jesús.

Martin Momha

En nombre del Consejo Pastoral de Obeck


(Traducido del italiano por Luigi Moretti)


26/09/2011