Zoom sobre Camerún/7
 

Lucha contra las mutilaciones
 
genitales femeninas




 La estrategia de la lucha contra las mutilaciones genitales femeninas ha sido uno de los temas más importantes, tratados en el seno del último Consejo de la Unión Africana, que se ha reunido en Malabo, en Guinea Ecuatorial, a finales del mes de junio. La Organización Mundial de la Sanidad (OMS) ha constatado, en efecto, que, a pesar de todos los esfuerzos hechos en los últimos dos decenios, cada año alrededor de 3 millones de niñas siguen sufriéndolas.

En Malabo, los Países de la Unión Africana han querido predisponer un frente común de lucha contra el fenómeno, que todavía es considerado un tabú en varias regiones de África. Entre las acciones pronosticadas, figuran la creación y la aplicación de mecanismos nacionales de información y prevención, y además, la ratificación de instrumentos jurídicos regionales e internacionales de lucha contra él.

Una realidad difundida

En el continente africano, las iniciativas en defensa de los derechos y la dignidad de la mujer han llevado a la adopción, en 2003, de la Carta Africana sobre los derechos de las mujeres, conocida como el "Protocolo de Maputo", un instrumento que obliga a los varios Estados a tomar medidas políticas y legislativas contra las mutilaciones genitales femeninas, que en 9 Países del continente (Djibouti, Egipto, Etiopía, Guinea, Malí, Sierra león, Somalia y Sudán) concierne a más del 85% de la población femenina.

 En los demás Países, el porcentaje varía según las etnias y las categorías sociales. Camerún está clasificado entre los Países con una tasa de relevancia relativamente baja, es decir, inferior al 25% (junto con Benín, Ghana, Níger, Nigeria, Uganda, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Tanzania y Togo).

A partir de 2003, para intensificar la sensibilización contra el fenómeno, el 6 de febrero ha sido proclamado como el Día Internacional de Tolerancia Cero con las Mutilaciones Genitales Femeninas; este se celebra no solo en África, sino también en Europa, donde viven casi 500.000 mujeres, quienes han estado víctimas de estas mutilaciones.

Según el Ministerio para la Promoción de la mujer y la familia, en Camerún, tales prácticas atañen a las tres regiones septentrionales y al suroeste del País, donde casi el 20% de las mujeres las sufren, con graves consecuencias físicas y psíquicas.

Estas mutilaciones se hacen bajo forma de escisión, por medio de la cual se extirpan o se disminuyen las partes genitales de la niña, o de infibulación, mediante la cual se hace un cierre parcial del órgano genital.

Tradiciones degradantes para la mujer

Además de las mutilaciones genitales femeninas, en Camerún hay otras tradiciones que ofenden la dignidad de la mujer, y ponen en peligro su integridad física y psíquica.

Es el caso del así llamado repassage (el planchado) del seno, una práctica ejercitada sobre todo en las grandes ciudades. El estudio realizado, en 2006, por una organización alemana denunciaba el ingente número de víctimas, entre las adolescentes con un desarrollo físico precoz.

 La finalidad es la de evitar que las adolescentes atraigan demasiado pronto el interés de los varones, y, por tanto, queden protegidas de relaciones sexuales precoces y de maternidades indeseadas, con todas las consecuencias sociales que estas últimas provocan.

El procedimiento es bastante doloroso y se repite cada día hasta el logro del resultado deseado; consiste en masajear el seno de las adolescentes con piedras u otros utensilios calentados, aplicando, luego, fajas muy estrechas junto a varios productos, para comprimirlo.

Esta "remodelación" provoca traumatismos físicos y psíquicos, con graves complicaciones a largo plazo, y favorece varias enfermedades, entre las cuales el cáncer de seno.

El Gobierno de Camerún está comprometido activamente en la lucha contra las tradiciones que atentan contra la integridad física de las mujeres, y denigran su dignidad. Desde 1999, ha adoptado un Plan nacional de acción, para erradicar las mutilaciones sexuales femeninas, en el País.

En esta lucha, un factor determinante permanece el de la formación y de la sensibilización contra tales prácticas; en efecto, a causa de su carácter cultural y tradicional, las mutilaciones genitales femeninas no pueden ser eliminadas simplemente por medio de disposiciones jurídicas.
 

Fuentes: www.cameroon-tribune.net (9/2/2011);
www.afriqueavenir.org (5/2/2011);
www.cameroononline.org (27/6/2011)

 


(Traducido del italiano por Luigi Moretti)


 

Con la rúbrica “Zoom sobre Camerún”, a cargo de Silvia Recchi, ofrecemos a nuestros lectores algunas informaciones, sacadas de la prensa local, sobre la realidad de Camerún, presentando particulares situaciones culturales y sociales de este país.