Vida de la parroquia de Ypacaraí



"POR SU GRAN ENSEÑANZA DE VIDA"


EL P. EMILIO GRASSO

CIUDADANO ILUSTRE DE LA CIUDAD DE YPACARAÍ

 

Impresiones y comentarios

 

     

  
La entrega del título honorífico de Ciudadano Ilustre de Ypacaraí al padre Emilio Grasso ha suscitado apreciaciones y comentarios positivos, en la ciudad. Muchas personas que lo han conocido de manera directa, durante estos años de actividad pastoral en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, han subrayado algunos aspectos significativos, en particular el educativo y el formativo, de su trabajo y de su presencia en la ciudad, que lo han transformado en un punto de referencia para adultos, jóvenes y familias.

Hemos recogido algunas consideraciones que, a continuación, publicamos aquí.


 

Lucilla Ortega Espínola - una madre

Tengo que decir que Emilio me ha ayudado mucho a guiar a mis hijos en la etapa más difícil de su vida, cuando fácilmente pueden caer en los vicios y en otros males que la sociedad impone. De manera particular, para mí, él ha sido y sigue siendo un manual de instrucciones que seguir, para cumplir la dura, pero no imposible, tarea de ser madre, que muchas han abandonado diciendo: “Ya no sé qué hacer con mis hijos”. Yo creo haber podido afrontar este compromiso, basándome mucho en las enseñanzas de las homilías de Emilio. A veces, pienso que soy muy dura con los hijos, pero luego escucho a Emilio cuando dice que una madre, si ama a sus hijos y los quiere ayudar, debe afirmar la verdad, con amor, con dulzura, pero también con firmeza, aunque esta verdad a veces haga sufrir.  Según mí parecer, en Ypacaraí no hay otra persona que se preocupe tanto por la formación de los niños y de los jóvenes como lo hace Emilio. Por eso, le estoy inmensamente agradecida, y rezo para que permanezca con nosotros todavía por mucho tiempo.

 

Liliana Molinas y Francisco Dávalos - esposos y padres

Como padres y como esposos que frecuentamos la parroquia de Ypacaraí, nos sentimos fortalecidos día por día, en nuestro andar cotidiano. Emilio es una persona coherente, honesta, sincera, que transmite una gran cantidad de buenas enseñanzas no solo a los niños, sino a todos. Nos ha ayudado mucho a crecer como padre y madre y como pareja, permaneciendo juntos en la buena y en la mala suerte. Para nosotros, es un honor contar, en nuestra parroquia y en nuestra ciudad, con su presencia: él ha marcado, con su hablar verdadero y libre, a toda la ciudadanía.

 

Elsa Estefanía Gauto - niña del grupo litúrgico

Gracias a sus oportunos discursos y homilías, el padre Emilio ha logrado mejorar nuestro sentido de la responsabilidad. Mis padres me han contado que, antes de que él llegara, en la parroquia había mucho desorden y confusión, mientras que ahora somos ejemplo para otras comunidades, y somos reconocidos a nivel internacional. Me siento muy contenta y agradecida por formar parte del grupo litúrgico de la  parroquia. Durante este año en que he tenido el honor de compartir experiencia y enseñanzas en este grupo, he aprendido muchas cosas, y de todo esto le agradezco al padre Emilio.

 

Justina Ortega - una madre

Todos hemos tenido la oportunidad de aprender muchas cosas importantes, desde cuando Emilio un día ha llegado aquí a Ypacaraí. Él se ha preocupado siempre por la formación espiritual de todos, niños, jóvenes, adultos. Siempre he admirado y valorado las enseñanzas que él ha sabido ofrecer a los muchachos y a todos nosotros: la disciplina, el respeto, la responsabilidad. Nos ha hecho crecer en la fe y en el compromiso de transmitir lo que hemos aprendido, y si un día Emilio tuviera que irse… permanecería grabado para siempre en nuestros corazones el gran e incansable amor que él ha tenido para con nosotros.

 

Liliana E. Llanos y Freddy Javier López - esposos y padres

Nos sentimos benditos, porque hemos experimentado que con la disciplina se puede alcanzar muchos objetivos en la vida; solo depende de sí mismos tomar la decisión y ser perseverantes en ella. Al padre Emilio le debemos nuestra eterna gratitud, por haber sido capaz de enseñar a nuestros hijos esta disciplina, y haberlo hecho con afecto según su estilo, con el cual, estamos seguros, ha hecho nacer en  sus corazones un cariño especial hacia su persona.

 

Jenny Milena Ramos Pastoriza - niña del grupo litúrgico

No conozco al padre Emilio desde hace mucho tiempo, sin embargo, en estos meses en que he participado en los encuentros, lo he conocido suficientemente para llegar a decir que es mi ejemplo de vida. Es un sacerdote que se interesa mucho por su comunidad eclesial, y es una persona fuerte y clara, por eso, se ha vuelto un ejemplo de vida. En los momentos de dificultad, siempre me acordaré de él, de toda su fuerza y de todas las enseñanzas que nos ha dado, que se encuentran expresadas también en muchos de sus escritos y libros de la colección Cuadernos de Pastoral. Él será siempre recordado, en la ciudad de Ypacaraí, por las buenas obras que ha realizado, por la tanta paciencia donada, y por cada homilía pronunciada. Le agradezco por todo lo que ha ofrecido a mi querido Paraguay.


(A cargo de Emanuela Furlanetto)

(Traducido del italiano por Luigi Moretti)



29/12/2012