Zoom sobre Camerún/13

 

 

TRÁFICO DE ÓRGANOS, Y CRÍMENES RITUALES

 

En Camerún, la prensa local se interesa cada vez más en un macabro comercio que se está revelando provechoso. Se trata del tráfico de huesos y órganos humanos, recuperados en las cámaras mortuorias o bien en las tumbas profanadas de los cementerios.

 Las categorías de personas implicadas en el tráfico son los morguiers (los que trabajan en las cámaras mortuorias) y los guardias de los cementerios, quienes actúan por instigación de varias personalidades, frecuentemente irreprensibles.

Todavía recientemente, en el mes de septiembre, un rico hombre de negocios ha sido sorprendido en plena negociación financiera con el encargado de la cámara mortuoria del Hospital Central de Nkongsamba, una ciudad de Camerún. Según las revelaciones, había comprado algunos órganos humanos para poder realizar unas "prácticas rituales", que su sorcier (brujo) le había recomendado. Había pedido, además, el órgano sexual de un muchacho de 13 años, por el cual había pagado más de 3.000, 00 euros.

Prácticas mágicas para tener éxito

Los órganos de mayor demanda son, en efecto, el sexo masculino, símbolo de la potencia sexual y del deseo de dominación sobre los demás; los senos de la mujer, símbolo de abundancia y del deseo de riqueza; o también los dientes, símbolo de una personalidad capaz de obtener lo que quiera conseguir.

En el caso de crónica mencionado, los habitantes del mismo barrio del morguier en cuestión habían expresado estupor por el hecho de que, a pesar de que el hombre siempre se hubiera quejado de malas condiciones salariales, se hubiera vuelto propietario de cuatro viviendas de lujo, dos de las cuales en la capital camerunesa.

 A finales de 2012, en la cámara mortuoria de un hospital de Douala, capital económica del país, casi ochenta cuerpos resultaban haber sido mutilados.

El cementerio católico de Mvolyé, en Yaundé, es considerado, desde este punto de vista, un lugar de particular importancia, donde semanalmente se llevaría a cabo la entrega de cráneos y de fémures humanos.

Ha sido comprobado que el tráfico de huesos y de órganos humanos está solicitado también por algunos países cercanos a Camerún, como Nigeria y Gabón, y por algunos países lejanos, como China.

La clientela de este macabro comercio está constituida por hombres de negocios o también por políticos, quienes aspiran a hacer carrera. Los órganos son utilizados para prácticas y ritos mágicos, que tendrían que proteger (en jerigonza, “blinder”) a los candidatos y hacerlos particularmente receptivos a los flujos de suerte y de riqueza. Varios traficantes han admitido haber entregado a altas personalidades políticas del país huesos y órganos humanos.

Un fenómeno inquietante

La prensa local afirma que la administración pública del país está informada de tales tráficos, pero no se compromete a eliminarlos.

Es notorio que Camerún, como el cercano Gabón, es particularmente floreciente en el tráfico de huesos humanos, en la profanación de tumbas, en la mutilación de cuerpos y también en los tráficos de venta de niños, a menudo utilizados precisamente para el comercio de órganos. En la pequeña ciudad de Mbalmayo, a 40 km de la capital Yaundé, ha sido desmantelado un tráfico de venta de niños, que se realizaba con la complicidad de conductores de moto-taxi (que es el medio de transporte más popular entre la población), que se prestaban a la entrega y a la comunicación de informaciones. Los países de destinación de esta "mercancía" eran Nigeria y Ghana.

 El tráfico de los órganos humanos es solo un aspecto del fenómeno más inquietante de los crímenes rituales.

Este último fenómeno está tomando proporciones sin antecedentes en Camerún. La prensa local trae periódicamente crímenes, mutilaciones, sodomizaciones de niños para fines rituales. Un hecho de crónica que ha sacudido particularmente la opinión pública ha sido el secuestro, entre diciembre 2012 e inicio de enero de 2013, en un barrio de Yaundé, de catorce muchachas de 16 a 25 años. Las jóvenes han sido violentadas, asesinadas, decapitadas y sus órganos (lengua, genitales, ojos, senos) extirpados para prácticas de brujería. El mismo Gobierno del país ha sido obligado a intervenir directamente; el Secretario General de la Presidencia ha tomado cartas en el asunto para seguir personalmente la encuesta. Han sido detenidas algunas personas que han confesado los crímenes, revelando la complicidad, también en este caso, de varios conductores de moto-taxi que colaboraban recogiendo a la víctima, cubriéndola con una lona, drogándola y llevándola a la floresta cercana antes de que fuera violentada, asesinada y mutilada.

En el momento en que Camerún empieza su duro y difícil recorrido para formar parte, en el horizonte de 2035, de los así llamados “países emergentes”, estas prácticas tenebrosas clavan al país en el oscurantismo de la brujería y de la irracionalidad.

Fuentes: www.cameroon-info.net (25/9/2013)

C. Ateba Eyene, Crimes rituels, loges, sectes, pouvoirs, drogues et alcools au Cameroun, Éd. Saint-Paul, Yaoundé, 2013, 25-26.49ss.

 

 

Con la rúbrica “Zoom sobre Camerún”, a cargo de Silvia Recchi, ofrecemos a nuestros lectores algunas informaciones, sacadas de la prensa local, sobre la realidad de Camerún, presentando particulares situaciones culturales y sociales de este país.