“Querido amigo…”/22

 

 

Ypacaraí, 9 de julio de 2014

 

 

Queridos monaguillos y queridas niñas liturgistas de la parroquia de Tacuatí:

En Ypacaraí, para nosotros, el mes de junio es siempre muy particular porque en nuestra parroquia se realizan varias actividades como, por ejemplo, la tradicional fiesta de San Juan, la fiesta del Corpus Christi y el novenario y la fiesta de nuestro Santo Patrono.

La fiesta de San Juan es la única actividad económica que se realiza en la parroquia, durante todo el año. Es un momento en que los parroquianos participan trabajando con unidad y entablando amistades. Es muy lindo ver que todas las Capillas demuestran su interés y trabajan unidas muy bien integradas en su diversidad.

Aquí a los feligreses se les ha educado y explicado el sentido teológico de la ofrenda. Dando mi pequeño aporte, contribuyo a la edificación del Templo del Señor. La parte económica es muy transparente y, por eso, la gente tiene confianza; además, el balance permanece expuesto en el mostrador de la parroquia para que la gente pueda revisarlo.

Durante el novenario de nuestro Santo Patrono, El Sagrado Corazón de Jesús, celebramos también la Solemnidad de Corpus Christi. Esta fiesta se realiza con mucha devoción. Se hace también una alfombra de flores para venerar la Eucaristía. Para hacer esta alfombra, muchos jóvenes y niños trabajan juntando y preparando pétalos de flores y hojas, y así un artista local, el profesor Lino Careaga, prepara, en el pasillo central de la Iglesia, la alfombra que presenta varios diseños litúrgicos.

Esta fiesta nos recuerda que la Eucaristía no es solo un banquete, sino también un sacrificio. Jesús es el manantial que da la vida eterna. Por eso, los momentos del cristiano ante el Santísimo Sacramento deben ser vividos con intensidad.

Este año, durante el novenario, para algunos monaguillos se ha hecho el cambio de la vestidura porque lo han merecido. Ellos han seguido fielmente su compromiso y van creciendo y formándose cada día. Emanuela y yo los acompañamos siempre en sus etapas de formación.

El Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda el núcleo central de nuestra fe: Jesús tiene un Corazón que ama sin medida, y nos llama a amar como Él. En estos años, Emilio ha dado a esta fiesta un sentido especial y, a través de sus homilías, se pudo publicar un “Cuaderno de Pastoral”, el número 20, El Sagrado Corazón de Jesús, plenitud de Amor y de Verdad”, donde se encuentra la explicación y el sentido verdadero de esta fiesta.

La fiesta del Sagrado Corazón de Jesús nos pide vivir demostrando con nuestras obras que amamos a Jesús, que correspondemos al gran amor que Él tiene para con nosotros y que nos ha demostrado entregándose a la muerte por nosotros, quedándose en la Eucaristía y enseñándonos el camino a la vida eterna.

Todos los días podemos acercarnos a Jesús o alejarnos de Él. Depende de nosotros, ya que Él siempre nos está esperando y amando.

El día del Santo Patrono se ha hecho la procesión en forma ordenada y con mucho respeto.

Casi la mayoría de la gente tiene en su casa un nicho donde hay la imagen del Sagrado Corazón de Jesús; esta imagen pide que recordemos su gran amor y lo imitemos, no solo en este mes de junio, sino durante todo el año.

Imitar a Cristo no es fácil, pero, si seguimos sus pasos y le pedimos su ayuda, Él jamás nos decepcionará.

A propósito de seguir a Cristo, el Papa Francisco nos invita a ser verdaderos testigos de Cristo y nos dice: “Sean también ustedes auténticos evangelizadores. Que sus iniciativas sean ‘puentes’, senderos para llevar a Cristo, para caminar con Él. Y, con este espíritu, estén siempre atentos a la caridad”.

Mary seguramente les contará mejor cómo hemos vivido todas estas fiestas.

Muchos saludos a ustedes y a todos sus familiares.

Con amistad

 

Liz