Vida de la parroquia de Ypacaraí

 


LA PALABRA A LOS PROTAGONISTAS



Es interesante escuchar directamente a los jóvenes que han participado en la Pascua Joven, que se ha llevado a cabo en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Ypacaraí (Paraguay), definiéndola “una experiencia profundamente espiritual”. Se trata de muchachos de toda clase social, que viven sus días pegados al celular, expuestos a atracciones contrastantes y, a menudo, enfrentados con situaciones familiares difíciles.


 

“Es la primera vez que participo en la Pascua Joven, y he podido ver la importancia y la influencia que tiene la Iglesia sobre los jóvenes, en esta parroquia. No me lo imaginaba, y tampoco esperaba que los jóvenes aquí tuvieran la madurez y asumieran la responsabilidad de organizarse tan bien. Al empezar el encuentro, me ha maravillado ver que todos los jóvenes estaban sentados y escuchaban a Emilio en silencio; me ha sorprendido el respeto que tenían hacia él. He prestado atención a lo que él decía y todo me parecía interesante e importante. El día siguiente he visto que los jóvenes eran más numerosos todavía y he tomado en cada instante más seriamente el acontecimiento, me gustaba cada vez más. Ver a tanta gente me ha hecho comprender que existen todavía jóvenes que creen en la palabra de Dios, precisamente en el momento en que las familias se disgregan y los valores se pierden”.

María del Carmen Martínez

 

“Lo que hemos vivido en la Pascua Joven es único, es lo que cada joven necesita para comprender qué son el bien y el mal. En ella he podido reflexionar sobre lo que quiero hacer en la vida: luchar por la justicia siguiendo a Jesús, fortalecer la fe en Quien nos ha creado y nos dará la vida eterna. Agradezco a las personas que organizan esta bella catequesis, porque trabajan incansablemente para que los jóvenes lleguen a Jesucristo”.

Emanuel Rodríguez

 

“La Pascua Joven me ha servido para acercarme más al Señor. Tenía dentro de mí una inquietud y muchas dudas. Me preguntaba el porqué del mal en el mundo y el porqué de tanto sufrimiento en la vida, si Dios nos ama, como dicen. He comprendido que uno tiene que quedar fuerte y prepararse para enfrentar las dificultades, que refuerzan nuestra fe en un Dios que está siempre con nosotros. En estos días he conocido la historia de personas que, frente al mal, no se han dado por vencidas: ha valido la pena que tuvieran fe y ayudaran a gente que estaba necesitada. He comprendido que Dios quiere la vida, la armonía y que nos amemos”.

Jéssica Cabral

 

“La Pascua Joven sirve para unirnos en una única fe, para cultivar la inteligencia y volver a descubrir los ideales. Nosotros los jóvenes podemos rescatar muchos valores espirituales y éticos. Estamos en la edad de las elecciones fundamentales y tenemos que decidir ser personas activas, así como Dios nos pide, sin permitir ser manipulados y engañados por nadie. Jesús ha preferido morir antes que traicionarse a sí mismo y traicionar la voluntad del Padre: yo también prefiero morir antes que vivir como una esclava o una carne muerta. No me traicionaré a mí misma”.

Fátima Adorno

 

“Emilio, que tiene una capacidad única de hablar a los jóvenes, nos ha hecho comprender el derecho de defender nuestra libertad y de recorrer nuestro camino personal. Nos ha hecho recuperar valores como frecuentar la Iglesia, amar la puntualidad y el silencio que aquí vivimos, tener un amor infinito a la Eucaristía y respetar a los demás”.

Marcos Estigarribia

 

“He aprovechado todo consejo que Emilio nos ha dado en sus homilías; lo admiro porque lo que nos enseña es para nuestro bien, a fin de que no nos equivoquemos en cada paso de nuestra vida”.

Alejandra Silguero

 

“Emilio busca siempre explicarnos, con ejemplos tomados de nuestra vida diaria, la diferencia entre el amor verdadero y puro y el amor interesado. Nos hemos vuelto tan materialistas que creemos amar a una persona cuando, en cambio, nos pegamos solo a lo que ella posee. En este caso, no tendríamos que usar la palabra “amor”, que es lo que Dios tiene para con nosotros: un amor verdadero, sincero, que no espera nada a cambio, un amor muy lejano de nuestra realidad”.

Valeria Ayala

 

Emilio nos ha enseñado cómo tenemos que ser: inteligentes, preocupados del bien de los demás y activos. Debemos actuar sin esperar que otro lo haga en lugar de nosotros. Precisamente porque somos jóvenes, tenemos que hacer el bien, luchar contra toda violencia y discriminación. En las historias de vida contadas en estos días, hemos visto cuántas cosas tenemos que cambiar en nosotros, para ser como los protagonistas de ellas: combativos y comprometidos, dispuestos a dar la vida por el bien común; porque también si vamos a morir no será en vano, dejaremos una huella en las personas y las ayudaremos a levantarse, como han hecho Verónica Guerin y Mons. Romero, y como ha hecho Jesucristo”.

Bella Sanabria

 

“Es mejor escoger algo difícil y duradero que algo fácil y pasajero. Nosotros los jóvenes estamos llamados a decidir y amar, a vivir y predicar el Evangelio, a ayudar a quien esté necesitado, a hacer grandes cosas que puedan cambiar el futuro, empezando por aquellas pequeñas que empujen a los demás a seguir nuestro ejemplo. No dejemos que nuestra juventud quede desgastada por actitudes frívolas que nos empobrecen espiritualmente.

Paula Velázquez

 

 

“He comprendido que la muerte no tiene que darme miedo: es preferible dar la vida defendiendo lo que amo antes que vivir con el sentido de culpa, por no haber hecho nada para cambiar lo que no iba bien, muriendo infeliz por esto. Nunca había pensado en la muerte de este modo, como lucha por defender aquello en lo que creo. El mundo es cruel, tenemos que enfrentar la oscuridad y evitar que todo vaya empeorando. Esta ha sido una semana de reflexión sobre la vida que llevo adelante, sobre los errores que he cometido y para hacer memoria del Salvador del mundo que ha dado su vida por nosotros”.

Liz Cáceres


09/06/2015