Profundizaciones

 

 

 

Hacia el sínodo: La iglesia a la
escucha de los jóvenes/1
 
Documento Preparatorio de la XV Asamblea General Ordinaria
del Sínodo de los Obispos sobre el tema "Los jóvenes,
la fe y el discernimiento vocacional"

 


 

"Jóvenes, hagan sentir su grito"

"Hagan sentir a todos el grito de ustedes, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores"[1]. Así se ha dirigido el Papa Francisco a los jóvenes en su carta del 13 de enero de 2017, que ha sido publicada simultáneamente con la presentación del Documento Preparatorio para la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos. Esta Asamblea versará sobre el tema "Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional"[2], y se llevará a cabo en octubre del 2018.

La carta del Papa a los jóvenes ofrece las claves de comprensión del Documento Preparatorio del Sínodo de los Obispos, y las motivaciones principales que lo han inspirado: la Iglesia se hace diálogo, se hace escucha, "colaboradora de la alegría de los jóvenes".

El Papa "lleva en el corazón" a los jóvenes y les pide que se acerquen a Jesús, para descubrir la propia vida como realización plena de la vocación al Amor y a la alegría. El Papa ha escuchado su grito, el deseo de cambiar al mundo, y los desafía a un compromiso más profundo, a no tener miedo a elecciones audaces, a correr peligro para seguir al Maestro[3].

En la introducción del Documento Preparatorio se aclara que, en este contexto, el término "vocación" está entendido en sentido amplio. Se trata de la forma concreta en la cual puede ocurrir la realización de la vida como don de sí y plenitud de amor, "a través de una serie de elecciones, que articulan estado de vida (matrimonio, ministerio ordenado, vida consagrada, etc.), profesión, modalidad de compromiso social y político, estilo de vida, gestión del tiempo y del dinero, etc."[4].

Una novedad de este Sínodo es el hecho de no considerar a los jóvenes como "objeto" de estudio, sino como protagonistas de la reflexión. Además de las modalidades de ahondamiento eclesial tradicional, ha sido previsto, en efecto, un cuestionario que será puesto en red. Los jóvenes podrán hacer sentir su voz a través de las respuestas directas, y también las propias aspiraciones, las dudas y las críticas a la Iglesia.

Este método de escucha y diálogo debería ser aplicado también a nivel de las Iglesias locales, que están llamadas a ponerse en camino sinodal con los jóvenes.

Tal diálogo es una ocasión importante para una evangelización de las nuevas generaciones, para comprender mejor los múltiples mundos culturales de los jóvenes, sus aspiraciones más profundas y las dificultades que encuentran.

Otra novedad importante de método del Documento Preparatorio del Sínodo es el haber previsto, en el cuestionario, algunas preguntas específicas para los varios continentes. Esto pone en evidencia que, más allá de la homologación de los comportamientos de los jóvenes debidos a la mundialización, hay algunas características específicas y algunos condicionamientos culturales y sociales importantes, que ellos viven en los diferentes contestos, y que frecuentemente reducen el espacio de elección de vida. Basta pensar en los jóvenes obligados a emigrar a causa de las guerras y la pobreza. La invitación del Documento, por lo tanto, es a ir más allá de los estereotipos homologados, a no marginar a ninguna categoría juvenil y a considerar las reales diferencias vividas.

El Sínodo es un caminar junto con los jóvenes, que, por eso, empieza desde puntos de partida diferentes y se abre a un resultado inédito.

El pedido de compartir las experiencias pastorales juveniles es otro aspecto innovador del cuestionario que, de este modo, quiere expresarla escasez de esquemas pastorales preestablecidos, y el deseo auténtico de escuchar los testimonios de los jóvenes y de los operadores pastorales.

El "icono evangélico" del discípulo amado

Es costumbre profunda de los últimos Sínodos proponer una imagen evangélica, que orienta en el camino de reflexión.

En la introducción del Documento Preparatorio al Sínodo sobre los jóvenes, se ofrece, en este caso, el "icono" de san Juan, el discípulo amado por Jesús.

Él es modelo de un joven que, al principio de su camino, quiere seguir al Maestro. Era uno de los discípulos de Juan Bautista, y bajo su indicación se puso a seguirlo (junto con Andrea). Jesús lo interroga y provoca un ahondamiento, hoy diríamos un discernimiento de las motivaciones de ser su seguidor: "¿Qué buscan?". Los discípulos preguntan: "¿Dónde vives?". "Vengan y lo verán" es la respuesta de Jesús, quien les indica un dinamismo. Es un encuentro memorable del cual Juan recuerda también la hora (cf. Jn, 1, 36-39).

Gracias al coraje de "ir y ver", Juan entra en un camino de aventura, de descubrimiento progresivo de una amistad y amor al Señor, en la intimidad que le hace recostar la cabeza sobre el corazón de Jesús en la Última Cena, llega hasta los pies de la cruz, al lado de María, y desemboca en la misión.

Después de la introducción, el Documento Preparatorio del Sínodo se divide en tres partes.

Conocer la realidad de los jóvenes

En la primera parte, hay una lectura de la realidad en la cual los jóvenes están sumergidos, sobre la base de los estudios sociales acerca del tema. Esta parte, sintética, pero bastante completa y bien orientada, ofrece los aspectos sociales, económicos, culturales de la vida de los jóvenes, y las contradicciones con las que se enfrentan en las elecciones de vida. Emergen la importancia de la velocidad de los cambios socio-culturales, de la comunicación web, de la incertidumbre social y económica, como también los múltiples desafíos que afectan a la cultura "cientificista", a la inseguridad, a la desocupación, a la corrupción y, además, los fenómenos del alcoholismo y de la drogadicción...

Consideramos de gran importancia el párrafo sobre "Los jóvenes y las elecciones". En la situación actual de fluidez y de precariedad, se destaca cómo la construcción de la identidad y de la transición hacia la vida adulta de los jóvenes (considerados en el grupo de edad entre los 19 y 29 años) requieren una reflexión y una adaptación continua de los propios itinerarios de vida y de las elecciones.

Tal adaptación necesaria para el cambio radicaliza, en la práctica, la concepción filosófica relativista del Occidente que se impone cada vez más, o sea, de la libertad considerada como posibilidad de acercarse a oportunidades siempre nuevas. Tanto en el campo del trabajo como en aquel de las relaciones afectivas, se concibe solo elecciones siempre reversibles y nunca definitivas[5].

Se propone de nuevo, pues, la centralidad del tema de la urgencia educativa, según una visión de la libertad atada a la responsabilidad y a la esperanza cristiana, ya suscitado con gran lucidez por el Papa Benedicto XVI[6].

Fundamento de la urgencia educativa es la necesidad de modelos creíbles, coherentes y honestos. Se destaca, además, que los padres frecuentemente están ausentes o son exageradamente protectores. Tales actitudes hacen que las personas sean frágiles ya desde la infancia, y forman a jóvenes que subvaloran los riesgos o están obsesionados por el miedo de equivocarse.

Hay una continuidad evidente con toda la reflexión sinodal precedente, con los Sínodos sobre la nueva evangelización y en particular sobre la familia, que ha prestado una gran atención al tema de los jóvenes. La Exhortación postsinodal Amoris laetitia,teniendo presente las repercusiones de la cultura contemporánea sobre la crisis del matrimonio, ha invitado a buscar el modo de tocar las fibras más íntimas y generosas de los jóvenes[7].

Tales continuidades y convergencias invitan a proceder a un ahondamiento, que tenga cuenta de las problemáticas más amplias y de las adquisiciones eclesiales ya conseguidas.

Como ha sido destacado por los jóvenes mismos, durante la presentación del Documento, es necesario también una mirada positiva respecto a ellos, para no poner en evidencia solo sus fragilidades y turbulencias, sino también sus positividades[8] y sus interpelaciones al mundo de los adultos.

Antonietta Cipollini

(Continúa)




[1] Papa Francisco, Carta a los jóvenes con ocasión de la presentación del Documento Preparatorio de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (13 de enero de 2017).

[2] Cf. Documento Preparatorio de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre el tema "Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional" (13 de enero de 2017).

[3] Cf. L. Baldisseri, Conferencia de Prensa de presentación del Documento Preparatorio de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes (13 de enero de 2017).

[4] Documento Preparatorio...

[5] Cf. Z. Bauman, Amore liquido, Ed. Laterza, Bari 2010.

[6] Benedicto XVI, Carta a la Diócesis de Roma sobre la tarea urgente de la educación (21 de enero de 2008).

[7] Cf. Papa Francisco, Exhortación apostólica postsinodal Amoris laetitia (19 de marzo de 2016), 40.

[8] Cf. Intervención de Elvis Do Ceu y Federica Ceci, Conferencia de Prensa de presentación del Documento Preparatorio de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes (13 de enero de 2017).



30/01/2017