Perfiles misioneros y espirituales

 

 

 

EL SABOR DE LA FIDELIDAD/4

Vida y martirio de la Beata Sor María Clementina Anuarite Nengapeta

   

La lectura de su diario, testigo de los últimos años de vida, nos muestra que Anuarite ha madurado mucho. A través de un ahondamiento y una purificación progresiva, sin exclusión de alguna dimensión de la vida comunitaria y pastoral, ella llegó al corazón de su vocación: "Amar al Señor como un Esposo y lo que el Señor ama"[1].

Su ejemplo de martirio cotidiano es, pues, muy actual para la vida religiosa, en particular para África, aun antes del testimonio rendido con el don de su vida.

 

  

Wa Mungu tu: Solo a Dios

El diario de Anuarite, un cuadernito de contenido muy variado, testimonia sobre su compromiso para los niños de la escuela (hay reflexiones pedagógicas y preparación de juegos), para los jóvenes de los grupos Xaveri que ella seguía, para la cocina de la Comunidad. Todo esto Anuarite lo hacía con profundo espíritu de servicio, porque, como escribía: "No hay nada pequeño, delante de Dios, si tú lo haces por amor"[2].

Hay muchos apuntes tomados por la Beata en los retiros espirit2019_anuarite_el_sabor_de_la_fidelidad_4-2c.jpguales. Las observaciones sobre la obediencia y la vida religiosa se vuelven a encontrar en casi todo el diario, sobre todo si se considera el período que va de 1963 a 1964; estas denotan una probada madurez espiritual. Algunos apuntes marcan la fecha, otros no; de todos modos, estas notas han sido escritas de manera continua.

En algunas páginas de este diario, Anuarite se hace de modo esencial las preguntas fundamentales de la vida consagrada: "¿Por qué he venido aquí?, ¿para seguir a quién?, ¿a las otras?, ¿a las Superioras?, ¿a mis familiares?, ¿a las niñas?, ¿a todos los hombres? De ninguna manera. ¿No he venido tal vez para el único mi Amado, Jesús?"[3].

Lo que había elegido con gran conciencia, parece que la fulmina de nuevo: "¡Consagrada! Solo a Dios (Wa Mungu tu), no a los hombres. Yo, ¡pobrecita de mí!, pecadora, he sido escogida...". "Nuestra condición es la de una muchacha que ha sido escogida por el Rey para ser su Esposa". Y, haciendo referencia a S. Teresita del Niño Jesús, afirma: "Nuestra vocación es el amor". Subraya, en fin, que el Señor pide que lo sacrifiquemos todo para Él, "hasta el sacrificio de nuestras personas"[4].

La reductio ad unum, este amor único para el Señor, pues, marcó el comienzo de la ascensión espiritual de Anuarite hacia el martirio. Será este amor total a la Persona de Cristo el que, en comunión espacial y temporal con los santos de todos los lugares y de todos los tiempos, le hará hablar el lenguaje de S. Inés, de S. María Goretti..., insertándose con su peculiaridad africana en el coro del grupo de los mártires.

Es el Esposo, el común amor, que permite tal sinfonía. Al Esposo Anuarite le habla tiernamente, de corazón a corazón, en la oración: "En la hora de la meditación es necesario ser feliz: es el tiempo del descanso y del entretenimiento con el Señor, precisamente como dos novios que conversan juntos sin hacer caso al esfuerzo y a la fatiga que hacen. Si te sientes tibia en la hora de la oración, no hay que desanimarse. Sigamos suplicando. Aunque tu corazón sea árido, limítate a suplicar. El Señor se maravillará y dirá: 'Aun si le vuelvo las espaldas, ella no se cansa'"[5].

Anuarite subraya esta primacía del entretenimiento en la oración sobre las otras actividades: "Jesús un día nos dirá: 'Tú tuviste mucho tiempo para los demás, pero para mí no tenías tiempo'"[6].

La llave del corazón

A la luz de esta primacía de la sequela Christi, Anuarite reexamina también su atormentada vida comunitaria[7]: "¿No he, tal vez, emitido mis votos? Aunque las Superiores sean malas, yo obedeceré. Porque las demás lo hacen ¿lo haré, tal vez, yo también? ¿Traicionar mis compromisos y cosas de este tipo? ¿Me he consagrado, tal vez, a las Superioras?, ¿a los demás?, ¿a causa de ellos? Yo me he consagrado solo a Jesús. Por lo tanto, a partir de hoy, intentaré agradar a Él y reconocer que todo lo que me sucede es su voluntad"[8].

La castidad, como perfecta unión a Cristo, la remite, por consiguiente, a la obediencia y esta última de nuevo a la castidad y luego a la pobreza. Ella escribe: "Y si logro observar el voto de obediencia, observaré también el de pobreza, porque me abandono a las manos de mis Superioras, sin inquietud"[9].

Anuarite, en efecto, si tenía algunas dificultades respecto a lo que se le pedía, discutía un poco, "de manera inteligente", pero, en fin, obedecía[10]. Obedecía con gran y a veces amarga lucidez también a lo que no correspondía a su modo de ver.

En la llave nupcial ella encontraba el camino de la fidelidad a la vida religiosa y una clarificación de algunos aspectos negativos de su cultura, aspectos que había experimentado en su familia, con los padres separados, en la que había transcurrido su infancia: "Las Superioras tienen sus defectos, nosotros tendremos algunos méritos si obedeceremos a sus mandatos, sin fijarnos en sus defectos. Ellas no nos conocen sino en la hora del trabajo. Lo mismo sucede entre las personas casadas: el marido no conoce a su  esposa sino cuando trabaja duro y él tiene hambre. Pero, cuando él obtiene buenas ganancias, lo pone todo en su bolsillo, sin ni siquiera pensar en su esposa. Lo mismo me sucede a mí. Me esforzaré por aceptar (la situación) para no agradar a otros sino solo a Jesús"[11]. Para Jesús ella se doblaba, por lo tanto, a sí misma: "Si las Superioras te hacen algunos reproches o te humillan, tú intentas defenderte. Esto significa que no tienes todavía la humildad"[12].

Antes de volverse, en el martirio, "trigo de Dios", Anuarite se macera a sí misma, hace, por lo tanto, su entrenamiento espiritual en la obediencia.

Ella sabe que su Señor la quiere pobre y dócil creta que él puede modelar como quiere: "Jesús quiere que le entregue la llave de mi corazón: esta llave es mi libre voluntad"[13].

Es así como Jesús llega a hacer de estas almas lo que Él quiere -escribe todavía Anuarite-, de otra manera, si no encuentra humildad, Él dirá de su frágil Esposa: "No servirá para nada el hecho de que ella venga a llorar frente a la puerta de mi misericordia; no la escucharé"[14]. Y ella exhorta, pues: "Lo has ofendido con tus pecados; atrae ahora su misericordia humillándote; Él estará aplacado"[15].

Vemos, por lo tanto, la progresión de Anuarite hacia el martirio en el volverse total disponibilidad. Ha amado a los pobres, corazón de Cristo y de la Iglesia; ha amado a Cristo sobre todas las cosas, porque Él ama de amor celoso[16].

Ella se prepara al Magnificat que las hermanas cantarán durante su martirio, diciendo simplemente: "Ecce"[17]. Ni siquiera se atreve a terminar la frase de la Madre de Dios, a quien ella ama con conmovedora simplicidad.

Anuarite se prepara, sin ningún límite, al amor más grande: dar la propia vida.

Modelo de santidad cotidiana

La profundidad de esta vida interior de Anuarite que la ha preparado al martirio es un ejemplo muy elocuente para la vida religiosa en África, en particular, su amor simple y fiel de Esposa de Cristo, la predilección por los más pobres, la radicalidad frente a su familia de origen.

No hay que olvidar, además, su franqueza y la obediencia libre y dócil en el interior de la Congregación, el rechazo de cada discriminación y favoritismo étnico en la vida religiosa y pastoral, el testimonio de perdón por la justicia y la paz.

Desde su muerte y beatificación, Anuarite está considerada un modelo para la vida religiosa en África, un fuerte llamado para sanar los males que la afligen y a fin de que la vida religiosa dé un testimonio de radical vida evangélica[18].

En Congo, en particular, los religiosos siguen rezando para la canonización de la Beata, para una irradiación eclesial más grande todavía de sus virtudes.

Antonietta Cipollini

(Continúa)

(Traducido del italiano por Luigi Moretti)

 


 

 


[1] Cf. Juan Pablo II, Homilía para la Beatificación de María Clementina Anuarite en la Solemnidad de la Ascensión de la Beata Virgen María, Kinshasa-Zaïre (15 de agosto de 1985), en w2.vatican.va

[2] Sacra Congregatio Pro Causis Sanctorum, P.N. 1218, Isiren.-Niangaraën. Canonizationis Sororis Mariae Clementinae Anuarite Nengapeta, religiosae congregationis sororum a Sacra Familia, in odium fidei, ut fertur, interfectae (†1 dec. a. 1964). Positio super martyrio, Tip. Guerra, Roma 1983 (de ahora en adelante Positio), Documenta, 207. El diario de Anuarite, traducido al italiano de la trascripción "jurada" para el proceso, está clasificado de pág. 207 a pág. 218 de los Documenta.

[3] Positio, Documenta, 218.

[4] Positio, Documenta, 215.

[5] Positio, Documenta, 210-211.

[6] Positio, Documenta, 208.

[7] Leyendo estas páginas de Anuarite, hay que tener en cuenta que la joven Congregación de las hermanas, de la Jamaa Takatifu, de la cual formaba parte, vivía un período difícil por el paso de la dirección de las Superioras belgas a la de las Superioras congolesas.

[8] Positio, Documenta, 213.

[9] Positio, Documenta, 209.

[10] Cf. Positio, Summarium, 117.

[11] Positio, Documenta, 218.

[12] Positio, Documenta, 211.

[13] Positio, Documenta, 218.

[14] Positio, Documenta, 217.

[15] Positio, Documenta, 216.

[16] Cf. Positio, Documenta, 215.

[17] Positio, Documenta, 208.

[18] Numerosas son las declaraciones y las iniciativas de los Superiores y de las Superioras Mayores de Congo Kinshasa con respecto a esto. En el 2006, los Superiores Mayores afirmaban: "Nuestro pueblo nos reprocha la carrera al poder, a la posesión (de bienes materiales, dinero, etc.) y a los diplomas. La población no está contenta de nosotros cuando manifestamos un estilo de vida poco evangélico, con algunas tendencias regionalistas o tribuales, o cuando caemos en el esoterismo y en la superstición. ... Tomemos como modelo la Beata Anuarite Nengapeta quien ha donado su vida 40 años atrás", cf. Afrique/RD Congo "Que la Bienheureuse Anuarite Nengapeta soit un exemple pour chacun de nous", disent les Supérieurs majeurs des Instituts de vie consacrée et des instituts de vie apostolique au Congo, en Agenzia Fides (27/1/2006), en www.fides.org/fr/news

 

 

 


12/04/2019