Italiano Español Nederlands Français
Home
Imprimir Enviar a un amigo


Con los mejores deseos a todos nuestros lectores


 

“Los primeros que vieron la humilde gloria del Salvador, después de María y José, fueron los pastores de Belén. Reconocieron la señal que los ángeles les habían dado y adoraron al Niño. Esos hombres humildes pero vigilantes son un ejemplo para los creyentes de todos los tiempos, los cuales, frente al misterio de Jesús, no se escandalizan por su pobreza, sino que, como María, confían en la palabra de Dios y contemplan su gloria con mirada sencilla. Ante el misterio del Verbo hecho carne, los cristianos de todas partes confiesan, con las palabras del evangelista Juan: ‘Hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad’ (1, 14)”.

(Papa Francisco)






 

Sitio de la Comunidad misionera Redemptor hominis