Italiano Español Nederlands Français
Home
Advertisement
Imprimir Enviar a un amigo

 

 

“El Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana. Y el primero de los Sacramentos, en cuanto a que es la puerta que permite a Cristo Señor establecerse en nuestra persona y a nosotros sumergirnos en su Misterio”.

**** 

“El Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana. Y el primero de los Sacramentos, en cuanto a que es la puerta que permite a Cristo Señor establecerse en nuestra persona y a nosotros sumergirnos en su Misterio”.

****

“El Señor es fiel a la amistad porque nos ha llamado a vivirla. Nos ha elegido por esto, para ser sus amigos: ‘Ya no os llamaré siervos –dice en el Evangelio– os llamaré amigos’. Y esta palabra la conserva hasta el final”. 

****

“Todos nosotros cristianos hemos recibido este don: la apertura, el acceso al corazón de Jesús, a la amistad de Jesús. Hemos recibido por suerte el don de tu amistad. Nuestro destino es ser amigos tuyos”.

****

“Con el diablo no se dialoga, porque él nos vence, es más inteligente que nosotros. Es un ángel; es un ángel de luz. Y muchas veces se acerca a nosotros haciendo ver esta luz, pero ha perdido la luz, y se disfraza como ángel de luz, pero es un ángel de sombra, un ángel de muerte”.

**** 

"El diablo sabe hablar muy bien. No solo: sabe también tocar, sabe cantar para engañar. Es el gran mentiroso, el padre de la mentira. Por otro lado, sus propuestas son todas mentiras, todas. Pero lamentablemente presenta las mentiras y nosotros creemos. Es un derrotado, pero se mueve como vencedor".

****

“A nuestra vanidad le gusta que piensen en nosotros, que nos hagan propuestas... Y él tiene esta capacidad de seducir. Por tal motivo, es tan difícil entender que se trata de un derrotado; porque él se presenta con gran poder: te promete cosas, te lleva regalos”.

****

“El diablo es un seductor y nos gusta ser seducidos. A nosotros nos gusta. Y él sabe cómo acercarse; sabe qué palabras decirnos. Despierta nuestra curiosidad, porque todos somos curiosos”. 

**** 

“Siendo el demonio un derrotado, no puede prometer nada, no puede darnos la esperanza de construir algo”.

****

“Nosotros debemos pedir al Espíritu Santo la gracia de entender bien que el demonio es un derrotado: no está muerto, está vivo; al máximo podemos decir que es un moribundo, pero es también un derrotado”.

**** 

“La primera actitud para la transmisión de la fe es el amor, otra actitud es el testimonio. Transmitir la fe no es hacer proselitismo: es otra cosa, es más grande incluso. La fe se transmite, pero por atracción, es decir, por testimonio”.

**** 

“Este es el desafío de un cristiano: ser fecundo en la transmisión de la fe. Pero es también el desafío de la Iglesia: ser madre fecunda, dar a luz a los hijos en la fe”.

**** 

“Transmitir la fe no es dar informaciones, sino fundar un corazón, fundar un corazón en la fe en Jesucristo. Por esa razón, transmitir la fe no se puede hacer mecánicamente”.

**** 

"El Señor nos dé esta conciencia de estar en el camino con la conciencia de ser elegido, porque el Señor nos ha elegido a todos y a cada uno de nosotros. Un camino a seguir para ser más fieles porque Él es fiel".

****

"Para los cristianos el cielo no es abstracto o lejano, sino que es el encuentro cara a cara con Jesús que, mientras nosotros estamos en camino, nos espera y reza por cada uno de nosotros".

****

“Dejar siempre que la mirada de Jesús venga. La misma mirada con la cual miraba en la cena, esa noche, a los suyos”.

**** 

"Él es más grande que todos nosotros, y nosotros somos siervos, y no podemos superar a Jesús, no podemos usar a Jesús. Él es el Señor, no nosotros. Él es el Señor".

****

"Levántate, acércate y parte de la situación, la concreta: un método sencillo, pero es el método de Jesús que evangelizaba así, siempre en camino, siempre cerca de la gente y siempre partía de las situaciones concretas, de la concreción".

****

“La evangelización no es un plan bien hecho de proselitismo: ‘Vamos aquí y hacemos muchos prosélitos, por allí, y muchos...’. En realidad, es el Espíritu quien te dice como tú debes ir para llevar la Palabra de Dios, para llevar el nombre de Jesús. Por eso, empieza diciendo: ‘Levántate y ve’ en esa dirección”.

**** 

“La evangelización no se hace en el sofá basándose en teorías, sino dejando hacer al Espíritu Santo. El estilo adecuado es ir hacia las personas y estar muy cerca de ellas, partiendo siempre de las situaciones concretas: casi un cuerpo a cuerpo que se hace con la vida y la palabra”.

**** 

“El profeta es quien reza, mira a Dios, mira a su pueblo, siente dolor cuando el pueblo se equivoca, llora –es capaz de llorar por el pueblo– pero es capaz también de jugársela bien por decir la verdad”.

****

“Un verdadero profeta es aquel que es capaz de llorar por su pueblo y también de decir las cosas fuertes, cuando debe decirlas. No es tibio, siempre es así, directo”.

**** 

“Los profetas siempre tuvieron problemas de persecuciones por decir la verdad, y la verdad es incómoda, muchas veces no gusta. Siempre los profetas comenzaron a decir la verdad con dulzura, para convencer, pero al final no siendo escuchados, hablaron duro”.

****

“‘¿Cómo sigo a Jesús?’. Es la simple pregunta que cada cristiano debería plantearse para comprender si su fe es auténtica y sincera, o de alguna manera interesada. El riesgo, de hecho, es el de aguar la propia adhesión a Cristo con los cálculos de la conveniencia”.

****

“Pensemos en nuestra libertad en este mundo que es un poco demente, demencial hasta tal punto que grita ¡libertad, libertad, libertad…! Pero es más esclavo, esclavo, esclavo: pensemos en esta libertad que Dios, en Jesús, nos da”.

****

“La libertad no es impaciente: la verdadera libertad tiene la paciencia de saber esperar, de dejar hacer a Dios”.

**** 

“El hombre libre no tiene miedo del tiempo: deja hacer a Dios. Y, de hecho, da espacio para que Dios actúe en el tiempo: el hombre libre es paciente”.

**** 

“Sucede que muchas veces los pecados, los compromisos, el miedo nos hacen olvidar este primer encuentro que nos ha cambiado la vida… He aquí la importancia de tener la gracia de la memoria del primer encuentro. ‘No podemos negar lo que nosotros hemos visto y tocado’”.

**** 

“El testimonio cristiano no conoce los caminos de compromiso. Más bien, conoce la paciencia de acompañar a las personas que no comparten nuestra forma de pensar, nuestra fe, de tolerar, pero nunca de vender la verdad”.

  ****

“El camino de la oración de intercesión está bien claro: involúcrate; lucha; ve adelante; ayuna; piensa en David, cuando el niño se enfermó: ayuno, oración, para obtener la gracia de la sanación del niño. Luchó con Dios, no pudo ganar, pero su corazón estaba tranquilo: se jugó su propia vida por el hijo”.

****

“Cuando me piden que ayude con la oración para resolver un problema, una situación difícil, un dolor en una familia, ¿me involucro en eso? Porque si no puedes involucrarte, es mejor decir la verdad y confesar: ‘No puedo rezar: solo diré un Padre Nuestro’”.

****

“Para la oración de intercesión se necesitan dos cosas: coraje y paciencia. Si yo quiero que el Señor escuche algo que le pido, debo ir, e ir, e ir, llamar a la puerta y llamo al corazón de Dios”.

**** 

“Esta es la característica de la oración de intercesión: una oración que argumenta, que tiene el coraje de decir las cosas a la cara al Señor; una oración que es paciente. Es necesaria paciencia: nosotros no podemos prometer a alguien rezar por él y después terminar la cosa con un Padre Nuestro y un Ave María e irnos”.

****
“Hay tantos cristianos detenidos, que no caminan; cristianos arenados en las cosas de cada día, pero que no crecen, permanecen pequeños. Cristianos aparcados: se estacionan. Cristianos enjaulados que no saben volar con el sueño hacia esta cosa bella a la que el Señor nos llama”.

****

“Cuando el Señor pasa por nuestra vida y hace un milagro en cada uno de nosotros, y cada uno de nosotros sabe lo que el Señor ha hecho en su vida, allí no termina todo: esta es la invitación a ir adelante, a seguir caminando, a buscar el rostro de Dios, a buscar esta alegría”.

**** 

“La fe es esto: tener el deseo de encontrar a Dios, de encontrarlo, de estar con Él, de ser feliz con Él”.

****

“El perdón de Dios viene fuerte a nosotros, siempre que nosotros perdonemos a los otros. Pero no es fácil esto porque el rencor pone nido en nuestro corazón y siempre está esa amargura. De hecho, muchas veces llevamos con nosotros la lista de cosas que me han hecho. Sin perdonar”.

****

"Muchas veces vamos a pedir perdón al Señor justificándonos, viendo qué cosa mala han hecho los otros. Pero la actitud adecuada es reconocer que, lamentablemente, yo he pecado. En resumen, acusarse a sí mismo. Y esto le gusta al Señor, porque el Señor recibe el corazón contrito".

  ****

“Acusarse a sí mismo es parte de la sabiduría cristiana. Ciertamente no es sabiduría cristiana acusar a los otros. Es necesario, sin embargo, acusarse a sí mismo y afirmar: ‘Yo he pecado’”.

**** 

“No solo es importante lo que yo pienso, sino cómo pienso. Y entonces preguntémonos con qué espíritu yo pienso: ¿con espíritu cristiano o con espíritu mundano? Y el mismo pensamiento tiene un valor más bien diverso si está de una parte o de la otra”.

****

“La religión no es un espectáculo, la fe no es un espectáculo: es la palabra de Dios y el Espíritu Santo que actúa en los corazones”.

****

“Nos hará bien pensar que nosotros tenemos un Padre que es paciente con nosotros. Y después este Dios, al final, envía a su Hijo para entrar en paciencia: Jesús entra en paciencia, sobre todo en la pasión. Jesús entró en paciencia: sufrió”.

**** 

“Si nosotros miramos la historia de la salvación podemos ver la paciencia de Dios, nuestro Padre: ¡cuánta paciencia con este pueblo testarudo, con este pueblo que olvidaba a Dios y hacía un ídolo e iba de una parte a otra! Pero el Señor con paciencia lo condujo, lo llevó adelante”.

****

El paciente sabe dialogar con los límites: la paciencia es una beatitud, es la virtud de aquellos que caminan, no de los quietos o cerrados; es soportar, llevar a los hombros las cosas no agradables de la vida, también las pruebas”.

****

Paciencia, significa llevar arriba y no confiar a otro que lleve el problema, que lleve la dificultad: La llevo yo, esta es mi dificultad, es mi problema. ¿Me hace sufrir? ¡Claro! Pero lo llevo”.

**** 

“En su etimología la palabra significa llevar arriba, llevar sobre los hombros. Un comportamiento que cansa, es cierto: pero el paciente lleva hacia arriba, no deja el problema, no deja el límite, no deja el sufrimiento, lo lleva hacia arriba y lo hace incluso con gozo, alegría, gran gozo”.

****

“La paciencia es una virtud de la gente que está en marcha, no de aquellos que están cerrados, quietos”.

**** 

“Los que piensan que tener paciencia es llevar en la vida una derrota se equivocan y en vez de paciencia tienen resignación. Y tal vez dicen: ‘En la lotería de la vida me ha tocado esto y lo llevo adelante’. Pero eso no es paciencia, eso es resignación”.

****

"No es fácil entender lo que es la paciencia, lo que es ser paciente en la vida, lo que significa ser paciente frente a las pruebas: podemos decir que la paciencia no es un comportamiento de los derrotados, la paciencia cristiana no va por el camino de la derrota, es otra cosa”.

****

“También el consumo de información superficial y las formas de comunicación rápida y virtual pueden ser un factor de atontamiento que se lleva todo nuestro tiempo y nos aleja de la carne sufriente de los hermanos”.

**** 

“Será difícil que nos ocupemos y dediquemos energías a dar una mano a los que están mal si no cultivamos una cierta austeridad, si no luchamos contra esa fiebre que nos impone la sociedad de consumo para vendernos cosas, y que termina convirtiéndonos en pobres insatisfechos que quieren tenerlo todo y probarlo todo”.

****

“El consumismo hedonista puede jugarnos una mala pasada, porque en la obsesión por pasarla bien terminamos excesivamente concentrados en nosotros mismos, en nuestros derechos y en esa desesperación por tener tiempo libre para disfrutar”.

****

“Quien de verdad quiera dar gloria a Dios con su vida, quien realmente anhele santificarse para que su existencia glorifique al Santo, está llamado a obsesionarse, desgastarse y cansarse intentando vivir las obras de misericordia”.

****

“La oración es preciosa si alimenta una entrega cotidiana de amor. Nuestro culto agrada a Dios cuando allí llevamos los intentos de vivir con generosidad y cuando dejamos que el don de Dios que recibimos en él se manifieste en la entrega a los hermanos”.

**** 

“No podemos plantearnos un ideal de santidad que ignore la injusticia de este mundo, donde unos festejan, gastan alegremente y reducen su vida a las novedades del consumo, al mismo tiempo que otros solo miran desde afuera mientras su vida pasa y se acaba miserablemente”.

****

“Aceptar cada día el camino del Evangelio aunque nos traiga problemas, esto es santidad”.

****

“La cruz, sobre todo los cansancios y los dolores que soportamos por vivir el mandamiento del amor y el camino de la justicia, es fuente de maduración y de santificación”. 

****

“Jesús recuerda cuánta gente es perseguida y ha sido perseguida sencillamente por haber luchado por la justicia, por haber vivido sus compromisos con Dios y con los demás. Si no queremos sumergirnos en una oscura mediocridad no pretendamos una vida cómoda, porque quien quiera salvar su vida la perderá”.

****

“Cuando el corazón ama a Dios y al prójimo, cuando esa es su intención verdadera y no palabras vacías, entonces ese corazón es puro y puede ver a Dios”.

****

“El mundo no quiere llorar: prefiere ignorar las situaciones dolorosas, cubrirlas, esconderlas. Se gastan muchas energías por escapar de las circunstancias donde se hace presente el sufrimiento, creyendo que es posible disimular la realidad, donde nunca, nunca, puede faltar la cruz”.

**** 

Cuando el corazón se siente rico, está tan satisfecho de sí mismo que no tiene espacio para la Palabra de Dios, para amar a los hermanos ni para gozar de las cosas más grandes de la vida. Por eso Jesús llama felices a los pobres de espíritu, que tienen el corazón pobre, donde puede entrar el Señor con su constante novedad”.

****

Sin darnos cuenta, por pensar que todo depende del esfuerzo humano encauzado por normas y estructuras eclesiales, complicamos el Evangelio y nos volvemos esclavos de un esquema que deja pocos resquicios para que la gracia actúe”.

****

“Solamente a partir del don de Dios, libremente acogido y humildemente recibido, podemos cooperar con nuestros esfuerzos para dejarnos transformar más y más”.

**** 

“La gracia actúa históricamente y, de ordinario, nos toma y transforma de una forma progresiva. Por ello, si rechazamos esta manera histórica y progresiva, de hecho podemos llegar a negarla y bloquearla, aunque la exaltemos con nuestras palabras.

****

“Si no advertimos nuestra realidad concreta y limitada, tampoco podremos ver los pasos reales y posibles que el Señor nos pide en cada momento, después de habernos capacitado y cautivado con su don”.

**** 

“La falta de un reconocimiento sincero, dolorido y orante de nuestros límites es lo que impide a la gracia actuar mejor en nosotros, ya que no le deja espacio para provocar ese bien posible que se integra en un camino sincero y real de crecimiento”.

****

 Para los pelagianos y los semipelagianos ya no era la inteligencia lo que ocupaba el lugar del misterio y de la gracia, sino la voluntad. Se olvidaba que todo depende no del querer o del correr, sino de la misericordia de Dios y que Él nos amó primero”.

****

“El poder que los gnósticos atribuían a la inteligencia, algunos comenzaron a atribuírselo a la voluntad humana, al esfuerzo personal. Así surgieron los pelagianos y los semipelagianos”.

****

“Con frecuencia se produce una peligrosa confusión: creer que, porque sabemos algo o podemos explicarlo con una determinada lógica, ya somos santos, perfectos, mejores que la ‘masa ignorante’”.

****

“Las preguntas de nuestro pueblo, sus angustias, sus peleas, sus sueños, sus luchas, sus preocupaciones, poseen un valor hermenéutico que no podemos ignorar si queremos tomar en serio el principio de encarnación. Sus preguntas nos ayudan a preguntarnos, sus cuestionamientos nos cuestionan”.

**** 

"La doctrina, o mejor, nuestra comprensión y expresión de ella, no es un sistema cerrado, privado de dinámicas capaces de generar interrogantes, dudas, cuestionamientos".

****

"Si nos dejamos guiar por el Espíritu más que por nuestros razonamientos, podemos y debemos buscar al Señor en toda vida humana".

****

“Quien lo quiere todo claro y seguro pretende dominar la trascendencia de Dios”.

**** 

“Dios nos supera infinitamente, siempre es una sorpresa y no somos nosotros los que decidimos en qué circunstancia histórica encontrarlo, ya que no depende de nosotros determinar el tiempo y el lugar del encuentro”.

**** 

“Cuando alguien tiene respuestas a todas las preguntas, demuestra que no está en un sano camino y es posible que sea un falso profeta, que usa la religión en beneficio propio, al servicio de sus elucubraciones psicológicas y mentales”.

    ****

"El gnosticismo por su propia naturaleza quiere domesticar el misterio, tanto el misterio de Dios y de su gracia, como el misterio de la vida de los demás".

****

“El gnosticismo es una de las peores ideologías, ya que, al mismo tiempo que exalta indebidamente el conocimiento o una determinada experiencia, considera que su propia visión de la realidad es la perfección”.

****

“Una cosa es un sano y humilde uso de la razón para reflexionar sobre la enseñanza teológica y moral del Evangelio; otra es pretender reducir la enseñanza de Jesús a una lógica fría y dura que busca dominarlo todo”.

  ****

 

“Los ‘gnósticos’ juzgan a los demás según la capacidad que tengan de comprender la profundidad de determinadas doctrinas. Al descarnar el misterio finalmente prefieren un Dios sin Cristo, un Cristo sin Iglesia, una Iglesia sin pueblo”.

****

“A lo largo de la historia de la Iglesia quedó muy claro que lo que mide la perfección de las personas es su grado de caridad, no la cantidad de datos y conocimientos que acumulen”.

****

“Nos hace falta un espíritu de santidad que impregne tanto la soledad como el servicio, tanto la intimidad como la tarea evangelizadora, de manera que cada instante sea expresión de amor entregado bajo la mirada del Señor. De este modo, todos los momentos serán escalones en nuestro camino de santificación”.

****

“Una tarea movida por la ansiedad, el orgullo, la necesidad de aparecer y de dominar, ciertamente no será santificadora. El desafío es vivir la propia entrega de tal manera que los esfuerzos tengan un sentido evangélico y nos identifiquen más y más con Jesucristo”.

****

“Una tarea movida por la ansiedad, el orgullo, la necesidad de aparecer y de dominar, ciertamente no será santificadora. El desafío es vivir la propia entrega de tal manera que los esfuerzos tengan un sentido evangélico y nos identifiquen más y más con Jesucristo”.

****

  “Cada santo es una misión; es un proyecto del Padre para reflejar y encarnar, en un momento determinado de la historia, un aspecto del Evangelio”.

****

  “Hay testimonios que son útiles para estimularnos y motivarnos. Lo que interesa es que cada creyente discierna su propio camino y saque a la luz lo mejor de sí, aquello tan personal que Dios ha puesto en él, y no que se desgaste intentando imitar algo que no ha sido pensado para él”.

  ****

“En esta constancia para seguir adelante día a día, veo la santidad de la Iglesia militante. Esa es muchas veces la santidad ‘de la puerta de al lado’, de aquellos que viven cerca de nosotros y son un reflejo de la presencia de Dios, o, para usar otra expresión, ‘la clase media de la santidad’”.

****

“No existe identidad plena sin pertenencia a un pueblo. Por eso nadie se salva solo, como individuo aislado, sino que Dios nos atrae tomando en cuenta la compleja trama de relaciones interpersonales que se establecen en la comunidad humana: Dios quiso entrar en la dinámica de un pueblo”.

**** 

  “El Señor lo pide todo, y lo que ofrece es la verdadera vida, la felicidad para la cual fuimos creados. Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada”.

**** 

“Mirar la cruz es dejarse interpelar en nuestras prioridades, opciones y acciones. Es dejar cuestionar nuestra sensibilidad ante el que está pasando o viviendo un momento de dificultad”. 

 

Sitio de la Comunidad misionera Redemptor hominis